La vicesecretaria de Sanidad y Política Social del Partido Popular (PP), Carmen Fúnez, ha responsabilizado al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, de “revictimizar” a la mujer que denunció una presunta agresión sexual atribuida al ex director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional, José Ángel González.
En una entrevista en “Las mañanas de RNE”, recogida por Europa Press, Fúnez ha censurado que Marlaska trasladase “más responsabilidad” a la denunciante al ofrecer su dimisión únicamente en el caso de que la víctima se hubiera sentido “desprotegida”. A juicio del PP, esa decisión “no puede recaer sobre ella”, sino que compete exclusivamente al titular de Interior. “Desde luego, no es lo que esperaba la víctima”.
La dirigente popular ha reiterado la exigencia de cese de Marlaska, tanto si estaba al corriente de los hechos como si los desconocía, porque, según ha recalcado, era su obligación política y de gestión: “Tiene que saber lo que ocurría”, ha asegurado.
Asimismo, ha cuestionado que no se optara por destituir directamente al ex “número dos” de la Policía y se le permitiese, en cambio, presentar su renuncia voluntaria. Según ha recordado Fúnez, esta forma de proceder ha generado “decepción” en la víctima, tal y como explicó su abogado en “El Programa de Ana Rosa”, en declaraciones recogidas por Europa Press.
Denuncia por acoso sexual contra el alcalde de Móstoles
Al ser preguntada por el presunto caso de acoso sexual y laboral que implica al alcalde de Móstoles, del PP, y a una concejala de la misma formación, la vicesecretaria de Sanidad y Políticas Sociales ha subrayado que se trata de una situación “distinta” al caso del DAO, entre otros motivos porque no se produjo una violación.
“No hay que quitarle importancia ni muchísimo menos, pero en este caso --refiriéndose al DAO-- era una violación, en el otro caso se hablaba de un caso de acoso laboral y acoso sexual”, ha dicho.
Fúnez ha marcado también diferencias entre la reacción del Partido Socialista y la del PP. En el episodio de Móstoles, ha indicado que “se abrió una investigación por parte del partido”, mientras que, según ha denunciado, en Ferraz se habría guardado “en un cajón” el testimonio contra el extrabajador de Moncloa, Paco Salazar.
La dirigente popular ha expresado toda la “solidaridad” del PP hacia la “supuesta víctima” y ha evitado pronunciarse sobre los audios en los que supuestamente cargos del PP de Madrid le piden que no denuncie, alegando que desconoce su “literalidad”.