España, con escaso margen en Iberoamérica ante la ofensiva de Trump y el viraje conservador en la región

El Real Instituto Elcano alerta del menor margen de España en Iberoamérica ante la ofensiva de Trump y el avance conservador, pero ve opciones de influencia.

5 minutos

Foto de familia de la XXIX Cumbre Iberoamericana, en el Seminario San Luis, a 15 de noviembre de 2024, en Cuenca (Ecuador) Casa de S.M. el Rey

Foto de familia de la XXIX Cumbre Iberoamericana, en el Seminario San Luis, a 15 de noviembre de 2024, en Cuenca (Ecuador) Casa de S.M. el Rey

Comenta

Publicado

5 minutos

España, al igual que el resto de la UE, afronta un “margen de maniobra reducido” en Iberoamérica en un contexto en el que la Administración de Donald Trump ha vuelto a volcarse con fuerza en la zona y en el que la región atraviesa un “desplazamiento político hacia la derecha” que podría confirmarse en las citas electorales previstas para este año.

Así lo expone el Real Instituto Elcano en su informe “España en el mundo 2026: perspectivas y desafíos”, donde, pese a este escenario, se sostiene que España aún puede ejercer un papel relevante como puente entre Europa y América Latina, especialmente a través de la Cumbre Iberoamericana de Madrid de noviembre y del impulso a la ratificación del acuerdo entre la UE y Mercosur.

El documento subraya que “Estados Unidos ha intensificado su proyección de poder en América Latina mediante una estrategia más asertiva, que combina presión económica, alineamiento ideológico y capacidad coercitiva” y que esta dinámica se concreta “en un respaldo explícito a gobiernos ideológicamente afines y en una confrontación abierta con los considerados hostiles, que tuvo su máxima expresión en la intervención unilateral” en Venezuela el 3 de enero, cuando fue capturado Nicolás Maduro.

En paralelo, se constata en la región “un desplazamiento político hacia la derecha y una mayor alineación con Washington”, lo que “reduce el margen de maniobra de España y la UE, mientras China consolida su papel como socio económico clave”. No obstante, el informe recalca que ni España ni Bruselas deberían resignarse, sino apostar por “un enfoque pragmático e institucional, abandonando una actitud reactiva y desplegando políticas propositivas” en ámbitos prioritarios para América Latina “como la seguridad ciudadana, la lucha contra el crimen organizado y el narcotráfico, la cohesión social y la transición verde”.

DOS GRANDES BLOQUES DE LÍDERES

Durante la presentación del informe, Carlos Malamud, investigador del Real Instituto Elcano especializado en América Latina, explicó que los dirigentes latinoamericanos se agrupan hoy en dos grandes bloques, con matices internos, en función de su relación con Trump y con el proyecto político que encarna.

En el lado de los más próximos sitúa a los entusiastas, encabezados por el argentino Javier Milei, a quien se suman el ecuatoriano Daniel Noboa, el paraguayo Santiago Peña y el nuevo presidente hondureño, Nasry Asfura, a los que se añadirá en marzo el chileno José Antonio Kast.

Según Malamud, “Milei está intentando crear un grupo regional” contra lo que define como “el cáncer del socialismo”, aunque el investigador pronostica para esta iniciativa un éxito tan limitado como el de proyectos previos, como Unasur o Prosur, “en la medida en que la ideología contamina un proceso de integración regional”.

Junto a este núcleo duro, el informe identifica un grupo de entusiastas “tibios”, donde se encuadra al presidente de Panamá, José Raul Mulino, y al dominicano Luis Abinader.

En el otro extremo se colocan los “contrarios leves”, entre los que se encuentran el brasileño Luiz Inazio Lula da Silva, el colombiano Gustavo Petro o la mexicana Claudia Sheinbaum, y, finalmente, los “entusiastas contrarios”. En este último bloque figuran los líderes de Cuba y Nicaragua, Miguel Díaz-Canel y Daniel Ortega, ambos bajo la presión de Trump y sobre los que se teme que puedan terminar corriendo una suerte similar a la de Maduro en los próximos meses, especialmente en el caso cubano.

PRAGMATISMO POR ENCIMA DE LA AFINIDAD

En este contexto, y teniendo en cuenta que este año se celebran elecciones presidenciales en Costa Rica (1 de febrero), Perú (12 de abril), Colombia (31 de mayo) y Brasil (4 de octubre), comicios que podrían prolongar el giro conservador de la última década, el ‘think-tank’ concluye que España debe “colocar el pragmatismo y la visión de Estado por encima de las afinidades ideológicas”.

Elcano considera que esta actitud “será especialmente importante con el chileno José Antonio Kast --cercano al Gobierno italiano de Giorgia Meloni y en sintonía con Vox-- para no reproducir una confrontación estéril como la abierta con Milei”, aunque también estima que el sucesor de Gabriel Boric tendrá “previsiblemente un perfil más institucional” y, por tanto, será más sencillo “gestionar desacuerdos”.

En esta línea, el informe propone que “España debe priorizar en América Latina sus intereses geopolíticos y económicos --y, por extensión, los de la UE--, reforzando tanto su poder blando como su poder duro” y que, “en un contexto de fuerte polarización política, España y la UE deberían adoptar un perfil más institucional”, manteniendo “un mínimo común denominador en las relaciones bilaterales” al margen de quién gane las elecciones en cada país.

LA CUMBRE IBEROAMERICANA, UNA OPORTUNIDAD

El año 2026 ofrece dos grandes “hitos” para este replanteamiento. El primero es la XXX Cumbre Iberoamericana en Madrid, que se presenta como “una nueva oportunidad, quizá la última, para reimpulsar a la Comunidad Iberoamericana y evitar su actual parálisis”, evidenciada en la última reunión de Cuenca (Ecuador), a la que no acudió ningún jefe de Estado o de Gobierno salvo el Rey Felipe VI y el presidente portugués, Marcelo Rebelo de Sousa.

“España se juega mucho de su prestigio” en esta cita, advierte el informe, motivo por el que se está preparando con especial cuidado. La mayor capacidad de convocatoria de Madrid, demostrada en cumbres anteriores, podría ser un factor a su favor.

Para el Real Instituto Elcano, “la reconfiguración geopolítica y la pugna entre Estados Unidos y China permite pensar en una conexión más intensa entre España (y la UE) y América Latina”, al considerar que “los países de la región pueden escapar de la trampa de verse obligados a optar entre el autoritarismo de Pekín y el unilateralismo de Washington”.

Con este objetivo, el informe sugiere “emprender acciones conjuntas eurolatinoamericanas en materia de drogas”, dado que se trata de un “fenómeno compartido” que golpea tanto a América Latina como a Europa. Al mismo tiempo, insiste en que estas iniciativas no deberían circunscribirse a este ámbito, sino extenderse “al conjunto de economías ilícitas que alimentan la violencia y la corrupción y abordarlas siempre en un contexto de respeto a la legalidad internacional y a los Derechos Humanos”.

El segundo gran hito es el Acuerdo entre la UE y Mercosur, firmado a comienzos de este año. España dispone de una “ventaja potencial” por la fuerte implantación de sus empresas en los países del bloque, pero tendrá que “empujar la ratificación del acuerdo” en el seno de la UE y, al mismo tiempo, “trabajar con socios latinoamericanos para definir proyectos concretos en el marco de la Global Gateway: corredores verdes, hidrógeno renovable, cadenas de valor del litio o del cobre, digitalización de pymes, etc”.