El embajador de España ante Naciones Unidas, Héctor Gómez, defendió este lunes ante el Consejo de Seguridad que “la fuerza jamás trae democracia” tras la operación militar ejecutada por Estados Unidos en la que fue detenido el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro. Al mismo tiempo, alertó sobre el “precedente” que esta acción supone y subrayó que los recursos naturales forman parte esencial de la soberanía venezolana.
“España trabajará por unir a los venezolanos y venezolanas y apuesta por el diálogo y la paz porque la fuerza jamás trae más democracia”, afirmó el representante español durante su intervención en la sesión extraordinaria del Consejo de Seguridad sobre Venezuela, después de trasladar la “profunda preocupación” del Gobierno ante lo que considera “un precedente muy preocupante con implicaciones para la región”.
Gómez recalcó que “el respeto a los principios de la Carta de Naciones Unidas, en particular a la soberanía e integridad territorial de los Estados y a la prohibición del uso y amenaza de la fuerza, es indispensable para garantizar la convivencia internacional”, reiterando que España defiende un orden internacional sustentado en normas claras y compartidas.
En su breve discurso, el embajador añadió: “Consideramos que estas acciones constituyen un precedente muy preocupante para la paz y la seguridad regional, y recordamos que los recursos naturales del país son parte de su soberanía”, aludiendo al interés expresado por el presidente estadounidense, Donald Trump, por el petróleo venezolano ahora que Estados Unidos se dispone a controlar el país.
España, señaló Gómez, coincide en que “la lucha contra el crimen organizado en la región es una prioridad”, pero sostiene que “solo puede hacerse mediante la cooperación internacional”, y remarcó que “es prioritario defender los Derechos Humanos y las libertades públicas en Venezuela”, aunque la estabilidad y la democracia que España aspira a respaldar “no puede venir impuesto por la fuerza”.
“Eso solo puede venir a través de un diálogo extenso entre venezolanos, con una solución venezolana pacífica y democrática”, precisó, recordando que el Gobierno español no reconoció la reelección de Maduro en 2024 y que “ha sido contundente en su condena de cualquier violación y amenaza a los Derechos Humanos” en el país latinoamericano. “Pero esta condena solo puede ejercerse desde el respeto a la legalidad internacional”, concluyó.