El Rey Felipe VI ha reivindicado la importancia de mantener vivo el recuerdo de las 853 personas asesinadas por la organización terrorista ETA, recalcando que “la memoria no es una forma de revancha” sino un “deber cívico”. Al mismo tiempo, ha expresado su perplejidad ante el hecho de que aún hoy haya quienes se resistan a condenar el terrorismo.
“La memoria no es una forma de revancha, ni una lista inagotable de agravios, ni una rémora para el progreso. La memoria es un deber cívico. No podemos vivir, no podemos convivir, sin la memoria”, ha sostenido durante su intervención en el acto con el que la Universidad Autónoma de Madrid ha rendido homenaje al jurista y profesor Francisco Tomás y Valiente en el 30 aniversario de su asesinato por la banda terrorista ETA.
Según Felipe VI, “esa es una lección que nuestros jóvenes, que afortunadamente no vivieron esa España, deben aprender y tener siempre muy presente, y para eso debemos enseñársela”.
“El asesinato de un profesor en su despacho de la facultad causó una enorme conmoción”, ha subrayado el monarca, que fue alumno de Tomás y Valiente en la UAM, recordando que aquellos “eran tiempos muy duros, donde la sociedad se enfrentaba con cruda realidad a la barbarie en forma de goteo de atentados terroristas”.
Aquel “fue un acto de singular brutalidad, de sinrazón sin límites, orientado a sembrar el terror en estado puro”, ha valorado Felipe VI, rememorando que el propio Tomás y Valiente defendía que “cada vez que matan a uno, nos matan a todos un poco”.
El objetivo del terrorismo: destruir la convivencia
“Cuando se elige la violencia frente a la palabra, el objetivo es matar la convivencia, esto es, cercenar la libertad y sembrar el odio que impide la comprensión de aquel que piensa distinto”, ha sostenido, para después remarcar que “ese y no otro era el objeto del terrorismo, tan totalitario e inhumano que cuesta creer que todavía hoy haya quien lo justifique y no lo condene”.
Asimismo, ha puesto el foco en que muchos de los crímenes cometidos por ETA “siguen sin resolverse pese al tiempo transcurrido” y ha subrayado que los españoles deben la “convivencia pacífica” a figuras como Tomás y Valiente y a numerosas personas asesinadas por la banda terrorista, entre ellas “centenares de servidores públicos de todo tipo” y también “a civiles de toda condición, niños incluidos”.
“Sobre su memoria y su dignidad, la de sus seres queridos y la de todas las víctimas supervivientes, debemos todos continuar trabajando por una convivencia pacífica, democrática y solidaria, en el marco de nuestra Constitución, de sus valores y del espíritu con el que se fraguó”, ha esgrimido el monarca. Por eso, ha añadido, “debemos recordarlas a todas: su vida, su ejemplo y también las circunstancias de su asesinato”.