El Rey Felipe VI ha expresado su agradecimiento a los 1.378 "soldados vocacionales" que este sábado han jurado bandera en el Centro de Formación de Tropa de Cáceres (Cefot nº 1) por su compromiso y entrega, "simbolizado en esos colores de esa bandera que nos une a todos".
El monarca ha encabezado la ceremonia castrense y, posteriormente, ha compartido un vino de honor con las autoridades civiles y militares, así como con parte de los familiares de los nuevos militares. Durante su intervención, ha rememorado que la última vez que presidió una jura de bandera en el Cefot de Cáceres fue en 1995, "hace bastantes años", un periodo en el que, según ha subrayado, ha podido comprobar "cuánto ha cambiado nuestro ejército dentro de la evolución que ha vivido también nuestra sociedad".
Felipe VI ha recordado que "aquel entonces era una jura de bandera de tropa de reemplazo" mientras que, en esta ocasión, se trata de "una jura de bandera de soldados vocacionales, de soldados que han decidido dedicarse a la milicia como manera de servir, como manera de ganarse un sueldo y con el afán de compartir una serie de valores que caracterizan a nuestros hombres y mujeres soldados de España".
El Rey ha puesto en valor la histórica vinculación de Cáceres con las Fuerzas Armadas, reflejada en este centro de formación y en las figuras históricas que dan nombre a algunas de sus unidades. Estas han estado integradas por los "protagonistas" de la jornada, "los nuevos soldados y sus familiares", que han abarrotado las gradas tras desplazarse desde distintos puntos del país.
"Hemos estado todos en el acto formal de jura o promesa ante la bandera de España acompañando a los hombres y mujeres que hoy han realizado ese gesto tan simbólico y tan profundo de compromiso, de entrega a España, simbolizado en esos colores de esa bandera que nos une a todos y quisiera en primer lugar lo más importante es felicitaros a vosotros soldados, todavía algunos, pero soldados ya de España", ha enfatizado el jefe del Estado.
A los nuevos militares les ha recordado que en breve se incorporarán a sus unidades, donde aplicarán la formación recibida en Cáceres y seguirán perfeccionando sus capacidades y su adiestramiento en función de "su propia naturaleza y sus propias misiones".
Felipe VI ha querido trasladarles su reconocimiento: "Es un momento de deciros gracias por esa decisión, gracias por querer formar parte de los ejércitos en este caso del Ejército de Tierra, por querer vestir el uniforme que aquí llevamos, por querer expresar y comprometeros de la manera que habéis hecho hoy y, sobre todo, por querer servir a España entregando si es preciso la vida propia".
Ese compromiso se ha formalizado ante las autoridades presentes y ante el Consejo Superior del Ejército, que ha aprovechado su reunión anual en Cáceres para asistir al acto. "Y todos ellos son muy conscientes de lo importante que contar con los soldados que forman parte del núcleo principal de nuestras fuerzas armadas, con el corazón, con el músculo, con la capacidad de desempeñar las misiones que tienen encomendadas".
En la parte final de su discurso, el Rey ha tenido unas palabras de recuerdo para las víctimas de los accidentes ferroviarios ocurridos esta semana y, de manera especial, para el capitán Álvaro García Jiménez, fallecido en Adamuz (Córdoba) tras regresar de una misión en Irak y cuando se dirigía de nuevo a su unidad en Ceuta.
Un gran día para los nuevos soldados y para Cáceres
Antes de la intervención de Felipe VI, ha tomado la palabra el Jefe del Estado Mayor del Ejército de Tierra, Amador de Enseñat y Berea, quien ha destacado que "ha sido un gran día para los nuevos soldados que han adquirido en este acto su condición de militar de tropa que les ha de llevar a "cumplir diariamente con sus cometidos de la mejor manera posible".
"Ellos saben y todos sabemos que los que hemos comprometido la sangre no podemos escatimar el sudor", ha señalado el general, que ha insistido en que ha sido "un gran día" tanto para el Cefot de Cáceres como para el Sistema de Enseñanza Militar y para la escala de tropa, al recordar que el ejército español está integrado en un 70% por militares de tropa y que a "ellos debemos dedicar nuestros afanes y nuestros quehaceres principales".
En su intervención ha remarcado que "hoy ha sido también un gran día para Extremadura y para la ciudad de Cáceres, cuyos ciudadanos luchaban para que este centro de formación de tropa permaneciese en esta ubicación", y ha añadido que igualmente lo ha sido para el Ejército de Tierra y el conjunto de las Fuerzas Armadas por la presencia del Rey, que "anima a perseverar en el cumplimiento de las misiones que la Constitución y la Ley Orgánica de la Defensa Nacional nos encomiendan".
Felipe VI ha presidido esta jura de bandera en las instalaciones del Cefot nº 1 de Cáceres, a la que han asistido unas 9.000 personas, entre autoridades civiles, mandos militares y familiares de los 1.378 alumnos, de los que 192 son mujeres.
Hacía 30 años que un rey no encabezaba una jura de bandera en este acuartelamiento, ya que la última visita para un acto similar fue la del rey emérito Juan Carlos I en 1996, por lo que la presencia de Felipe VI ha sido especialmente esperada y ha sido agradecida por los mandos del centro como un respaldo explícito a la escala de tropa del Ejército de Tierra.
Al vino de honor han acudido, entre otros, el coronel jefe del Cefot de Cáceres, Álvaro Kromer; el delegado del Gobierno en Extremadura, José Luis Quintana; el presidente de la Asamblea de Extremadura, Manuel Naharro; la presidenta en funciones de la Junta de Extremadura, María Guardiola; el alcalde de Cáceres, Rafael Mateos; la presidenta del Tribunal Superior de Justicia de Extremadura (TSJEx), María Félix Tena, además de otras autoridades civiles, militares y religiosas.