Felipe VI reivindica la memoria común con Iberoamérica y urge a mantener vivas las cumbres iberoamericanas

Felipe VI reivindica la memoria común con Iberoamérica, el papel de los museos y la continuidad de las cumbres en la entrega del Premio de Derechos Humanos.

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El Rey Felipe VI (d) saluda a los premiados a su llegada a la entrega de la X edición del Premio de Derechos Humanos Rey de España, en la Capilla de San Ildefonso de la Universidad de Alcalá Alberto Ortega - Europa Press

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El Rey Felipe VI ha subrayado el valor de la historia y la memoria que España comparte con los países de Iberoamérica, en la antesala de la XXX Cumbre Iberoamericana que se celebrará en Madrid el próximo mes de noviembre. Al mismo tiempo, ha defendido la importancia de dar continuidad a estas reuniones, puesto que, a su juicio, la región debe expresarse "con una voz más potente y concertada".

El monarca ha lanzado este mensaje durante el acto de entrega de la X edición del Premio de Derechos Humanos Rey de España al Museo de la Memoria y Derechos Humanos de Chile, en reconocimiento a su trabajo en la defensa y promoción de los Derechos Humanos. La ceremonia se ha celebrado en la Capilla de San Ildefonso de la Universidad de Alcalá de Henares, en Madrid.

Felipe VI ha destacado que los museos como el premiado son "una casa de los recuerdos, de la memoria" entendida "como ejercicio personal pero también como ejercicio colectivo". Según ha explicado, la memoria exige "fortaleza y valentía, y ello es así porque recordar es una tarea del presente, no del pasado".

"Y es en el presente donde está el reto... en hacer memoria. Y es importante hacer memoria juntos", ha afirmado, remarcando que la institución chilena distinguida "es un ejemplo para el mundo y para Iberoamérica". Se trata, ha dicho, de una región "que tiene mucho que decir y que hacer, de manera más concertada y más hermanada".

El Rey ha aludido también a su estrecha relación con Iberoamérica, que ha asegurado haber visitado en alrededor de un centenar de ocasiones, y ha puesto en valor que la Comunidad Iberoamericana de Naciones constituye "un proyecto de raíces antiguas, pero de realidad muy contemporánea y sobre todo con un potencial de futuro todavía infravalorado y por aprovechar".

Historia, memoria y defensa de los Derechos Humanos

"Tenemos también mucha historia y mucha memoria compartida", ha señalado, insistiendo en que la síntesis de esa memoria "es y debe seguir siendo, en última instancia, junto con la reivindicación de nuestra identidad común --respetuosa y tributaria de la de cada nación--, la defensa infatigable y compartida de la libertad, los Derechos Humanos, el Estado de derecho y la democracia".

A su entender, resulta imprescindible "proteger siempre, y a toda costa, la dignidad de la persona, que toma cuerpo en el ejercicio de sus derechos y libertades, y se funda en nuestras leyes, instituciones y constituciones democráticas". "Esa es nuestra mejor garantía frente a las derivas autoritarias", ha recalcado.

En este contexto, ha sostenido que la comunidad iberoamericana, que se articula en torno a lenguas "potentes" como el español y el portugués, "debe hablar al mundo, cada vez más, con una voz más potente y concertada en temas como los grandes retos globales" en los que puede aportar su propia "visión de futuro".

Continuidad de las cumbres iberoamericanas

Felipe VI ha puesto en valor que "el camino recorrido hasta hoy no solo representa una gran obra conjunta" de todas las cumbres celebradas desde la primera reunión en Guadalajara, en 1991, "conscientes de nuestra historia y en busca del bien común, es también un gran ejemplo para ofrecer al mundo". Todo ello, ha añadido, "si somos capaces de darle una continuidad y proyección exitosas con ese nuevo encuentro" que tendrá lugar en Madrid.

El Premio de Derechos Humanos Rey de España, convocado desde 2002 por el Defensor del Pueblo y la Universidad de Alcalá, ha recaído en esta ocasión en el Museo de la Memoria y Derechos Humanos de Chile (MMDH). Su finalidad principal es visibilizar las violaciones sistemáticas de los Derechos Humanos perpetradas por el Estado chileno durante la dictadura de Augusto Pinochet entre 1973 y 1990. El galardón, de carácter bianual, está dotado con 25.000 euros.

"El Museo de la Memoria y de los Derechos Humanos se nos revela, así como una casa que alberga el pasado con ánimo de aprender de él en el presente y así cimentar bien la construcción del futuro de un país felizmente unido", ha señalado el Rey. Para cerrar su intervención, ha evocado unas palabras del expresidente chileno Ricardo Lagos: "No puede haber mañana sin ayer".