El PSOE descarta por completo allanar la llegada al poder de la 'popular' María Guardiola en Extremadura y niega cualquier opción de abstenerse en su investidura si fracasan las conversaciones con Vox.
“No va a haber abstención”, recalcan fuentes de Ferraz a Europa Press, después de que algunos dirigentes socialistas extremeños planteasen esa alternativa. Además, subrayan que la propia Guardiola ha mostrado su preferencia por Vox y se ha posicionado en contra de cualquier fórmula de cooperación con el PSOE.
La líder del PP extremeño mantiene su intención de someterse a la investidura —que debe celebrarse como muy tarde el 3 de marzo—, pero todavía no ha asegurado el respaldo de Vox, que pone sobre la mesa exigencias de calado tras haber incrementado su representación en los comicios del 21 de diciembre.
Presiones internas en el PSOE extremeño
En este escenario, ciertos cargos del PSOE de Extremadura —entre ellos el alcalde de Mérida, Antonio Rodríguez Osuna— se han mostrado proclives a permitir la investidura de Guardiola para dejar fuera de juego a la formación de Santiago Abascal.
Osuna manifestó este miércoles que, si encalla el pacto con Vox y Guardiola no logra ser investida, sería “lógico” que llamase al PSOE para abrir una negociación y superar la “parálisis institucional” que, a su entender, atraviesa la comunidad. En esa línea, defendió “algún tupo de acuerdo que pudiera facilitar la gobernabilidad” que abarcase tanto la investidura como un entendimiento sobre los presupuestos autonómicos.
El regidor de Mérida, que ejerció de portavoz socialista en la campaña del 21D, puntualizó sin embargo que ya no ostenta cargos orgánicos tras la dimisión del candidato Miguel Ángel Gallardo y que la dirección del partido está ahora en manos de una gestora encabezada por José Luis Quintana.
También en la jornada anterior, Quintana recordó que nadie había contactado con el PSOE para plantearle una abstención, aunque no cerró la puerta a dialogar: “Nos puede llamar y nos sentamos”, señaló. No obstante, este jueves endureció su postura y dejó claro que los socialistas “en absoluto” contemplan abstenerse en la investidura de Guardiola.
Reiteró además que ningún dirigente del PP se ha puesto en contacto con ellos para solicitarlo y opinó que el presidente nacional, Alberto Núñez Feijóo, “no la dejaría bajo ningún concepto”.
“Va a ser que no”: rechazo a rescatar al PP
Desde Ferraz niegan que vayan a ser los socialistas quienes sostengan un ejecutivo del PP si las conversaciones con Vox se frustran y recuerdan que fue el propio Partido Popular quien decidió adelantar las elecciones en Extremadura y Aragón, lo que ahora les complica la formación de gobierno. “Va a ser que no”, remachan.
En la misma línea, señalan que el PSOE ofreció al PP su apoyo para sacar adelante las cuentas autonómicas en ambas comunidades y así evitar el adelanto electoral, pero los populares rehusaron esa vía porque confiaban en lograr una mayoría que les permitiera gobernar sin depender de Vox, algo que finalmente no se produjo.
Guardiola insiste en un pacto con Vox
En Extremadura, el PP sumó un escaño, mientras que la formación de Abascal logró seis parlamentarios más. En Aragón, el panorama fue aún más adverso para los de Feijóo, que perdieron dos escaños y vieron cómo Vox duplicaba su presencia hasta alcanzar 14. En ambos territorios, Vox ha salido reforzado y encara las negociaciones desde una posición de mayor fuerza.
Los socialistas sostienen que no les corresponde a ellos facilitar la investidura de Guardiola y recalcan que la dirigente popular continúa mirando hacia Vox y descarta un entendimiento con la izquierda. Este mismo jueves, la presidenta en funciones afirmó que todavía es “factible” un acuerdo con los de Abascal y cerró la puerta a cualquier acercamiento al PSOE, que, según dijo, va “en dirección contraria a sus políticas”.