La política comercial europea vuelve a situarse en el centro del debate comunitario en un momento en el que Bruselas trata de reactivar acuerdos estratégicos con grandes bloques económicos para reducir la dependencia de EE.UU. A la espera de que al menos uno de los países del bloque de Mercosur ratifique el acuerdo para que la Comisión pueda activar su aplicación provisional, el continente abre las negociaciones sobre los detalles del tratado de libre comercio con la india
En este contexto, Demócrata conversa con Jessika Van Leuwen eurodiputada holandesa del Grupo Popular Europeo; Sandra Gómez, del Grupo de los Socialistas y Demócratas (PSOE); Nora Junco del Grupo de Conservadores y Reformistas; Mireia Borrás del Grupo Patriotas por Europa (Vox) y con Milagros Marcos, la portavoz del Grupo Popular en el Congreso en la Comisión Mixta de la UE. Todas coinciden en que los acuerdos de libre comercio pueden ser una oportunidad, pero discrepan sobre cómo deben aplicarse para proteger el mercado interno y garantizar la competencia justa.
Una oportunidad con matices
Para la socialista Gómez, acuerdos como los de Mercosur o la India “siempre hay que verlos como una oportunidad. Suponen una apertura de fronteras, pero también de Europa hacia esos países donde tenemos un potencial de crecimiento enorme, por eso se hacen los acuerdos de libre comercio”. En esta línea, y apelando al sentido común, señala que “nadie firmaría un acuerdo si pensara que va a perder”.
Pero no todas las eurodiputadas comparten el optimismo sin matices. Van Leeuwen (PPE) advierte que el libre comercio solo funciona si hay igualdad en los estándares de producción: “Para el libre comercio tienes que tener una igualdad en los estándares de producción, porque si no es un intercambio libre de comercio”.
Bajo la visión de Junco, la apertura de mercados no debe generar miedo si se combina con fortalecimiento interno: “Cuando hay reglas que hacen que mi empresa no sea competitiva, hay que cambiar la estrategia. La competitividad siempre es sana”
A ambos lados del Atlántico
En el caso de Mercosur, Van Leeuwen critica la competencia desigual: “Es una competencia falsa para nuestros productores. Son empresas enormes contra las que no podemos competir. Además, pueden utilizar productos que nosotros no, como antibióticos que ni siquiera podemos controlar, lo que también supone un peligro para la salud pública en Europa”.
Por su parte, Borrás (Vox) denuncia que algunos acuerdos suponen “una competencia desleal porque no se respetan las mismas reglas del juego, ni condiciones”. Para ella, Mercosur o los pactos alcanzados con Marruecos representan ejemplos de cómo un mal planteamiento comercial puede tensionar el mercado interno.
Noticia destacada
El artículo 218, la clave legal para mantener vivo el acuerdo con Mercosur
6 minutos
Sin embargo, Gómez también recuerda que existen mecanismos de protección: “El sector primario tiene que verlo como una gran oportunidad, teniendo en cuenta que hay una serie de cláusulas de salvaguarda para protegerlo”.
Mientras, para Junco la clave está en la competitividad: “Tenemos que empezar a cambiar desde dentro para no temer al producto de fuera. La competitividad siempre es sana”. "Si nuestro producto es competitivo no tenemos que tener miedo ni a Mercosur, ni a India o a acuerdos con EE.UU.”, añade la eurodiputada de ECR, grupo de la primera ministra italiana Giorgia Meloni.
Excepciones y productos sensibles
Más unanimidad suscita el acuerdo alcanzado con la India, bautizado por algunos negociadores como “la madre de todos los acuerdos. Aunque precisa que su formación todavía se encuentra analizando todas las consecuencias, Borrás cree que el pacto está bien orientado y puede sentar un precedente muy interesante: “India puede ser un ejemplo de cómo retirar del acuerdo productos sensibles como el vacuno y el arroz".
"Se pueden hacer acuerdos comerciales entendiendo la sensibilidad de cada país y aislando esos productos que pueden hacer daño, como ocurre con Mercosur”, defiende en nombre Vox.
Con mejores ojos ven también los populares este pacto, en parte porque en las negociaciones con la India no se está liberalizando la el sector agrícola. "Es un trato diferente porque la agricultura está prácticamente fuera", precisa en este sentido. La realidad es que solo se han incluido productos muy concretos y limitados (como el vino y el aceite de oliva) de interés exportador europeo.
"También hay que preguntarse, ¿queremos tener tratos siempre con la agricultura fuera? Yo creo que no. Pero la competencia tiene que ser justa”, reflexiona la eurodiputada holandesa.
desde españa
Milagros Marcos diputada y portavoz del PP en la Comisión Mixta de la UE es partidaria de la alianza con Mercosur "siempre que se haga con las garantías suficientes".
Marcos lamenta que estas semanas "haya mucho ruido, mucha demagogia populista de quienes no quieren que se apruebe" y recuerda que si la firma no se materializa, los países que componen Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) ya están buscando alternativas con Estados Unidos o China: "Los que tendríamos problemas somos los europeos".
Entre las salvaguardas que defiende el Grupo Popular destacan que si hay un 5% más de producto o un 5% de caída de precios, se paralice el acuerdo, así como, la equivalencia en uso de fitosanitarios y sanitarios en los productos.