Izquierda Unida (IU) ha reclamado que España se mantenga al margen y no se implique en ningún formato en la denominada 'Junta de Paz' para Gaza promovida por el presidente de Estados Unidos (EEUU), al advertir de que se trata de un espacio "fuera de control" de la ONU, orientado únicamente al "saqueo" del enclave palestino y en el que participa el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
Esta posición ha sido defendida por el coordinador federal de IU, Antonio Maíllo, y el portavoz parlamentario de la formación en el Congreso, Enrique Santiago, a través de distintos mensajes en la red social 'X', después de que Trump invitara a varios países de la UE a sumarse a dicha Junta de Paz.
Maíllo ha subrayado que la 'Junta de Paz' carece de respaldo de la ONU y no dispone de "garantías de legalidad internacional". Por ello, ha sostenido que "lejos de buscar la paz, avala el despojo y la expulsión del pueblo palestino en Gaza" y que, en consecuencia, España "no debe participar ni blanquear esta estrategia criminal".
Asimismo, ha afeado que EEUU hable de reconstrucción de Gaza mientras incorpora a Netanyahu al proyecto, sobre quien pesa desde 2024 una orden de detención de la Corte Penal Internacional por presuntos crímenes de guerra y contra la humanidad.
En paralelo, ha denunciado que Israel continúa destruyendo instalaciones de la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (UNRWA) en el "ocupado Jerusalén Este".
"Es el desprecio y desafío al Derecho internacional explicitado de la forma más directa. No podemos dejar de hablar de Palestina, el genocidio no ha parado", ha remarcado el dirigente de IU.
Santiago alerta de una herramienta de limpieza étnica
Por su parte, Enrique Santiago ha censurado que la 'Junta de Paz' de Trump sobre Gaza esté "fuera de control de la ONU" y ha advertido de que se convertirá en una "herramienta para la limpieza étnica y el saqueo de Gaza".
El diputado de Sumar, que ocupa la vicepresidencia de la Comisión de Exteriores del Congreso, ha reiterado que "España no puede blanquear el plan genocida de Israel y EEUU para Palestina".
"Los genocidas quisieron convertir en la práctica a la UNRWA en algo ilegal y sin inmunidad diplomática. Acabaron con su actividad, expropiaron sus edificios y ahora arrasan su sede en el mismísimo Jerusalén ocupado", ha denunciado, insistiendo en que la comunidad internacional no debe legitimar este tipo de iniciativas.