Pilar Sánchez Blázquez, hija del guardia civil Casimiro Sánchez García, primer asesinado por los GRAPO en 1975, subrayó este martes en Madrid la importancia de preservar la memoria de las 93 personas asesinadas por esta organización terrorista. “Nunca he perdonado ni perdonaré”, afirmó durante la apertura de la exposición “Cincuenta años de plomo” en el Ateneo de Madrid.
La muestra, que se presentó inicialmente en 2025 en el Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo de Vitoria, se exhibe ahora en el Ateneo madrileño con el objetivo de “contar la historia sangrienta del GRAPO desde la historia de las 93 víctimas mortales, los verdaderos protagonistas”, tal y como señaló su comisaria, Carmen Ladrón de Guevara.
“La sociedad española tiene una deuda de reconocimiento y de conocimiento del terrorismo del GRAPO”, insistió Ladrón de Guevara, abogada de la Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT), en un acto en el que estuvieron presentes representantes tanto de la Policía como de la Guardia Civil.
Pilar Sánchez Blázquez expresó su gratitud por el trabajo riguroso de Carmen Ladrón de Guevara al frente de la exposición. Recordó el atentado en el que fue asesinado su padre, que dejó viuda y cuatro hijos, y evocó el desamparo de aquellos años: “Nos sentíamos solos, entonces no había ayuda”. También explicó que la familia jamás obtuvo una explicación clara sobre el crimen: “Cincuenta años después, sigo sin encontrar una contestación”.
La subsecretaria del Ministerio del Interior, Susana Crisóstomo, agradeció la implicación de las entidades que han hecho posible “Cincuenta años de plomo. 1975-2025, la senda sangrienta de los GRAPO”, citando expresamente al Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo y a la Fundación Víctimas del Terrorismo. “Es un paso más para recordar los cincuenta años en libertad en España”, destacó.
Por su parte, el director del Centro Memorial, Florencio Domínguez, recordó que las víctimas del GRAPO quedaron “relativamente desapercibidas por la omnipresencia de ETA”, y expresó su deseo de que iniciativas como esta exposición sirvan para reforzar su recuerdo en la sociedad.
Contenido y recorrido de la exposición
La exposición traza la evolución de los Grupos de Resistencia Antifascista Primero de Octubre (GRAPO), surgidos en 1975 como brazo armado del Partido Comunista de España reconstituido (PCE-r). De inspiración maoísta, este grupo pretendía derribar el orden constitucional mediante asesinatos, atentados con explosivos, secuestros y atracos, con la meta de imponer por la fuerza un régimen marxista-leninista.
Entre 1975 y 2006, los GRAPO causaron 93 muertos y cerca de un centenar de heridos, con acciones como los secuestros de Antonio María de Oriol y del teniente general Emilio Villaescusa, el rapto del empresario Publio Cordón o el atentado en la cafetería California 47 de Madrid.
En su intervención, Carmen Ladrón de Guevara repasó los principales golpes policiales y judiciales que desembocaron en la disolución del PCE-r en 2006. Sin embargo, recordó que, pese al fin de la actividad armada, “persisten espacios de propaganda y proselitismo vinculados a su legado”, con referencias, por ejemplo, a la guerra de Ucrania y a su oposición a la OTAN.
Entre las piezas expuestas destacan dos dioramas: uno recrea un atentado contra un vehículo blindado en Vigo en el año 2000 y otro muestra la casa situada en las inmediaciones de Lyon (Francia) donde el empresario Publio Cordón permaneció secuestrado en 1995.