La OTAN ha puesto en marcha un procedimiento para analizar y, en su caso, certificar que España dispone de los medios necesarios para asumir el mando de la Fuerza de Reacción de la Alianza Atlántica (ARF, por sus siglas en inglés).
La ARF es una fuerza conjunta, multinacional, multidominio y de alta disponibilidad, capaz de desplegarse en un plazo muy reducido para ejecutar una amplia variedad de misiones. Nació a raíz de la guerra de Ucrania, cuando los aliados se vieron obligados a actualizar sus mecanismos de respuesta para adaptarse a la rapidez que exigen los conflictos actuales.
Según ha explicado el comandante Pedro Soriano en una rueda de prensa celebrada en el Centro de Situación del Ejército de Tierra (CESET), España se ha ofrecido para ejercer el mando de la ARF en 2028. En estos momentos, Italia lidera esta fuerza de la OTAN desde julio de 2025 y está previsto que Francia tome el relevo a partir de junio de este año.
La OTAN inició la pasada semana el proceso de evaluación y certificación para que el Cuartel General de la División “Castillejos” pueda asumir la jefatura de la ARF, ha detallado el comandante Soriano, que ha manifestado su confianza en que España complete este procedimiento con éxito.
España no se enfrenta a ninguna otra candidatura, ya que ningún otro país se ha presentado para este cometido, y el comandante Soriano considera que las probabilidades de que nuestro país obtenga el mando son “al 99,9%”.
Entre otras responsabilidades, si España llega a dirigir la ARF tendrá que organizar el “Steadfast Dart”, el principal ejercicio anual de la OTAN destinado a reforzar la disuasión y demostrar las capacidades de la Alianza Atlántica en el flanco oriental frente a Rusia.