El portavoz adjunto de EH Bildu en el Congreso, Oskar Matute, ha dejado claro, en relación a la propuesta del portavoz de ERC en la Cámara baja, Gabriel Rufián, para articular una unión de fuerzas de izquierdas del Estado de cara a las próximas generales, que EH Bildu no contempla “entablar negociaciones para constituir nada orgánico”.
En una entrevista concedida a Radio Euskadi y recogida por Europa Press, Matute ha reflexionado sobre el avance de la extrema derecha y ha rememorado que, desde 2011, EH Bildu tuvo “muy claro que había que construir un frente amplio, de las gentes de izquierda en Euskal Herria”. Tras subrayar que el objetivo es “construir comunidad política”, ha incidido en que esa es la vía que permite hacer frente “a la amenaza a la extrema derecha con una posición de fortaleza, con una posición de búsqueda de hegemonía, en lugar de ser únicamente un parapeto defensivo”.
“Seguimos yendo a más como EH Bildu. Y, sobre todo, construimos una comunidad política que se asienta en valores, que se asienta en posiciones que nada tienen que ver con lo que la extrema derecha propugna”, ha manifestado, defendiendo que dicha extrema derecha “no es sino volver a tiempos oscuros”.
En este contexto, ha admitido que en EH Bildu recibieron los resultados electorales de Aragón “con preocupación” porque “todo resultado que apuntala la fortaleza de las derechas reaccionarias -PP y Vox- es un elemento de preocupación”.
Propuesta de Rufián y unidad de acción
Sobre la oferta lanzada por el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, para impulsar una confluencia de las izquierdas estatales de cara a las generales, Matute ha recordado que, desde EH Bildu, siempre han defendido la unidad de acción política, pero ha advertido de que no debe confundirse con “la unidad de acción electoral”.
Ha precisado que “la unidad de acción política significa que seamos capaces de hacer un diagnóstico común sobre las amenazas que suponen para nuestros pueblos y para sus gentes la llegada de la derecha extrema y la extrema derecha. Y a partir de ahí, comprometernos a llevar a cabo una serie de iniciativas en el terreno político que pongan freno a esa turbia posibilidad, la del ascenso de la extrema derecha al poder”.
Matute considera que el movimiento de Gabriel Rufián “ha agitado un avispero que ojalá sirva para que la izquierda en el Estado español sea capaz de construir una referencia política que pueda ser solvente en elecciones, pero que también sea capaz de crear una comunidad política” similar a la que, según ha apuntado, ya han levantado en sus “respectivas naciones” algunas formaciones.
Preguntado por si prevé reunirse con Rufián para profundizar en esa propuesta, ha recordado que se ve con él semanalmente y ha reiterado que “lo que no hay es un propósito de entablar negociaciones para constituir nada orgánico”. “Pero yo tengo una buena relación con Gabriel Rufián. Eso no significa que tanto él como yo no tengamos muy claro las realidades que representamos, en mi caso, a la izquierda de Euskal Herria”, ha añadido.
Tras subrayar que ERC y EH Bildu, junto al BNG, concurren juntos en una lista electoral en las elecciones europeas, ha insistido en que es necesario “conocer cómo funcionan los planos electorales en cada elección y cuáles son las apuestas que permiten optimizar tu fuerza y cuáles son otras que pueden diluirla”.
Sumar, la izquierda del PSOE y oferta al PNV
Cuestionado por el acto de refundación de Sumar previsto para el próximo fin de semana, Matute ha reiterado que siempre han considerado imprescindible “que exista una izquierda a la izquierda del Partido Socialista, que tenga solvencia y recorrido”.
Ha remarcado que a EH Bildu le gustaría encontrarse “con una fuerza de izquierdas a la izquierda del Partido Socialista solvente, fuerte”, que les “permitirá buscar puntos en común” en la defensa de los derechos sociales o a la hora de abordar “los grandes problemas” que afectan a la ciudadanía, como el acceso a la vivienda.
En cuanto a la oferta de EH Bildu para concurrir a las elecciones generales junto al PNV, ha recordado que este planteamiento surge ante la constatación de que existe “una ola reaccionaria, centralizadora y autoritaria” no solo en el Estado Español, sino “en el conjunto de Europa”. Ha indicado que, en los primeros puntos de la “agenda de acción política” de esa “ola reaccionaria” figuran “el recorte de la soberanía, la degradación hasta niveles ínfimos del autogobierno y un ataque directo a lo que se venía a llamar la plurinacionalidad”.
A su entender, frente a ese escenario se abre “la posibilidad de articular una respuesta como pueblo” ante lo que consideran “va a ser un retroceso brutal en la capacidad de ser, existir y decidir como pueblo, como Euskal Herria”.
“Y es ahí donde nosotros abrimos la posibilidad al conjunto de fuerzas políticas, no sólo al PNV, sino al conjunto de fuerzas políticas que crean que Euskal Herria es una nación que tiene derecho a decidir libre y democráticamente su futuro y que, además, lo quiere hacer para poner un dique de contención fuerte y, como pueblo, para defender a sus gentes ante dicha amenaza. Ahí caben más siglas que el PNV, aunque es cierto que esa sigla es mucho más fuerte que otras” ha remarcado.
Relación PNV-PSE y políticas públicas en Euskadi
Por otro lado, al ser preguntado por la relación entre el PNV y el PSE-EE tras sus últimos desencuentros, Matute ha ironizado señalando que “ayer fue San Valentín, el día de los enamorados” y que, probablemente, “no ha sido el mejor día de los enamorados que ha tenido el Gobierno” a la vista de “lo que dicen unos de otros y los otros de unos”.
“Más allá de esa constatación de que probablemente no atraviesen la mejor fase de su relación. A mí lo que me preocupa es que esa división o pugna que pueda existir entre los dos partidos que conforman el Gobierno en Euskadi, el PNV y el PSE, está lastrando la capacidad de hacer políticas públicas”, ha advertido, citando como ejemplo la cuestión de la vivienda, ámbito en el que considera que Euskadi puede hacer “muchísimas cosas” y en el que, a su juicio, “es momento de que se hagan”.
“Ese tipo de divergencias o discrepancias que puedan existir me preocupan en tanto en cuanto no despliegan una agenda de políticas públicas que pueda ser realmente eficaz para la gente, porque probablemente les hace estar más pendientes de las declaraciones que uno u otro pueda considerar poco afortunada”, ha concluido.