La ministra de Sanidad, Mónica García, ha subrayado que la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, integra de pleno derecho la alianza de fuerzas de izquierda que “está en construcción”, aunque ha precisado que el liderazgo de este espacio será fijado “entre todos” los partidos que se han incorporado a este proyecto.
“El tejado lo pondremos entre todos y el liderazgo que se presente lo decidiremos entre todos”, ha afirmado la titular de Sanidad en una entrevista en el programa 'La hora de La 1', recogida por Europa Press, al ser cuestionada por la persona que encabezará la nueva alianza de izquierdas que presentarán Movimiento Sumar, Más Madrid, Izquierda Unida y Comunes en un acto previsto para el 21 de febrero.
García ha reiterado la importancia de “primero construir la casa” y, en una fase posterior, ponerle nombre y determinar “quién lo lidera”. A su juicio, “tiene mucho más valor el construir realmente una opción progresista que sea capaz de enfrentar a las ultraderechas”.
Ante la pregunta sobre la ministra de Trabajo como posible candidata para liderar este espacio, la también dirigente de Más Madrid ha señalado que Díaz “es parte de la construcción, por supuesto,” de la “casa común” con la que se pretende reunir a las distintas fuerzas progresistas, destacando que gracias al papel de la vicepresidenta se hizo posible la coalición electoral de 2023 que permitió revalidar el Gobierno de coalición progresista. “Aquí no sobra nadie, aquí somos todos”, ha remachado.
Mónica García ha sostenido además que, pese al “ruido” que apunta a que “hay división” en la izquierda, considera que “el espacio progresista no ha estado más unido como ahora que nunca”. En sus palabras, “nunca hemos tenido esta red, esta alianza de voluntades. Hemos pasado de una coalición de siglas a una alianza de voluntades de hacernos cargo”.
Por último, la ministra ha respaldado el “debate” abierto por el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, sobre la necesidad de articular “algo que ilusione” y que no se base “nuevamente otra vez de hiperliderazgos”, sino en un proyecto “estable” con capacidad para plantar cara a la ultraderecha española.