María Jesús Montero, vicepresidenta primera del Gobierno y secretaria general del PSOE-A, ha reprochado la continuidad del teléfono de violencia intrafamiliar en Andalucía y ha alertado al presidente andaluz, Juanma Moreno, sobre la seriedad de minimizar y suavizar el lenguaje en relación con la violencia machista, insistiendo en que esto No da igual.
En un evento del PSOE en Atarfe (Granada), coincidiendo con el 25N, Montero ha enfatizado la importancia de nombrar adecuadamente las situaciones para poder identificarlas y gestionarlas adecuadamente, demandando así políticas públicas específicas.
Montero ha señalado la banalización en el trato de los derechos de las mujeres y una cierta laxitud en el uso del lenguaje, que considera altamente simbólico. Que aquí, en Andalucía, un teléfono contra la violencia de género pase a llamarse teléfono intrafamiliar, no da igual señor Bonilla, expresó, haciendo referencia al acuerdo alcanzado con Vox durante la primera legislatura de Moreno.
Frente a esto, Montero ha defendido que el feminismo representa un pilar central en la identidad del PSOE, comprometiéndose a seguir trabajando intensamente por una igualdad real y no meramente retórica entre hombres y mujeres.
Pedro Fernández, delegado del Gobierno en Andalucía y secretario general del PSOE granadino, también intervino, destacando los progresos en la lucha contra la violencia de género bajo gobiernos socialistas y criticando la gestión de la Junta de Andalucía por su falta de compromiso firme con la igualdad y los recortes en financiación a entidades de apoyo a las mujeres.
VIOLENCIA VICARIA
En el mismo evento se celebró una mesa redonda sobre violencia vicaria, moderada por Olga Manzano, secretaria de Igualdad del PSOE-A. Participaron figuras como la presidenta de la Asociación Psicología Feminista, Dolores Rubio Prats; el cineasta Samuel Sebastián, y Paula Reyes Cano, experta en Violencia de Género en la Infancia a Adolescencia.
La discusión abordó temas como la necesidad de prohibir la custodia individual a padres agresores y el anteproyecto de Ley Orgánica de medidas en materia de violencia vicaria. Montero recalcó la importancia de gestionar adecuadamente el debate social al respecto para lograr un balance entre protección y seguridad.
Finalmente, Montero ha manifestado su intención de incluir la psicología en los servicios de salud de Andalucía para asegurar apoyo inmediato a los niños y niñas afectados por violencia vicaria, sin que dependan de la situación económica de sus familias. Ha subrayado la urgencia de atender a las víctimas y de implementar políticas efectivas que no se limiten a ser meras narrativas sin impacto real.











