El ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, ha sostenido que España se ha convertido en el "epicentro" de la revolución ética ligada a la inteligencia artificial y, por extensión, a las redes sociales.
En una entrevista a 'La Vanguardia' recogida por Europa Press este domingo, ha puesto en valor el Encuentro Internacional por los Derechos Digitales celebrado esta semana en la Llotja de Mar de Barcelona: "El encuentro cuenta con los mejores expertos en esa perspectiva humanista, confiable, que conocen la gran batalla geopolítica que estamos viviendo en nuestras vidas", ha subrayado.
Al referirse al papel de Europa en la regulación de estas tecnologías, ha recalcado que "esto va de soberanía, de quién manda y qué reglas impone" porque, advierte, los propietarios de las grandes tecnológicas defienden que es la tecnología la que debe gobernar, algo que el ministro rechaza de plano.
En esta línea, ha recordado que España ha impulsado un observatorio de derechos digitales, una ley de inteligencia artificial y una carta de derechos digitales, entre otras iniciativas. Además, al margen del marco regulatorio, se impulsa una fábrica de chips y semiconductores y se apoya a compañías punteras: "Lo importante es que tenemos una visión holística", ha apuntado.
Defensa, democracia e inteligencia artificial
En cuanto al vínculo entre la defensa y la inteligencia artificial, ha afirmado que la defensa "depende de la IA" y ha insistido en que las democracias deben intervenir para no delegar las decisiones en la propia tecnología.
"Son cosas que se deben decidir democráticamente y no en cinco despachos en Palo Alto. Es una lucha muy difícil, muy complicada, en la que los gobiernos de la Unión Europea tienen mucho trabajo por delante", ha explicado.
Ha considerado que la "peor noticia" para el proyecto europeo fue el Brexit, que, sostiene, estuvo acompañado de una campaña de desinformación, y por ello defiende la existencia de mecanismos de verificación y corrección que permitan frenar los bulos amplificados por el algoritmo.
Responsabilidad de las plataformas y rendición de cuentas
En este contexto, el ministro defiende que los propietarios de las plataformas deben asumir responsabilidad y que el funcionamiento del algoritmo ha de ser transparente: "Tiene que haber un regulador y tiene que haber alguien que vigile que se cumpla".
Ha avisado de que, entre todas las tecnologías disruptivas aparecidas a lo largo de la historia, "ninguna tiene tantas consecuencias" como la inteligencia artificial, y ha añadido que sus desarrolladores y principales controladores cuestionan la soberanía de los estados.
"No es razonable que el único objetivo sea el incremento del beneficio de una empresa, aunque sea a costa de poner en riesgo la seguridad financiera del planeta, aunque sea a costa de suicidios de un niño o una niña de 15 años, aunque sea a costa de que sus datos sean comercializados sin su consentimiento", ha expuesto.