El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha reclamado a quienes defienden "con furor" al expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero que "no utilicen ni la gestión ni los logros de gestión y menos aún los ideales como justificación para poder delinquir". "Eso agrava con mucho la realidad", ha subrayado.
Desde Albacete, donde ha inaugurado el I Foro de Industria de Castilla-La Mancha, García-Page ha aprovechado su intervención para reivindicar el sistema institucional español. Ha criticado que "el frentismo barato en el que nos movemos y la demagogia barata, hace que se pongan en cuestión y algunos busquen que salte por los aires", en referencia al actual clima político.
En este contexto, ha recordado que "ya empezaron algunos populistas con el tema del régimen del 78 y están dispuestos a que reviente el sistema deslegitimando a las instituciones". Por ello, el dirigente castellanomanchego ha querido expresar un respaldo explícito a jueces, fiscales, Policía Nacional y Guardia Civil, como pilares del Estado de derecho.
Ha sido entonces cuando ha aludido a Rodríguez Zapatero, imputado en el 'caso Plus Ultra'. Ha reconocido que conoce "poco" de su etapa como expresidente y ha indicado que preferiría quedarse con su periodo como presidente, al que ha deseado que pueda aclarar todas las acusaciones que pesan sobre él y que "lo haga ante los jueces".
García-Page ha confesado que le "agradó" escuchar al expresidente decir que colaborará con la justicia. "Esa es la actitud", ha remarcado el jefe del Ejecutivo autonómico, que ha instado a quienes quieran ampararse en la presunción de inocencia de cualquier persona, y en este caso de Zapatero, a tener presente que "el peor camino es atacar la presunción de inocencia de los jueces y de los fiscales". "Es una contradicción en sus propios términos".
Al referirse a las instituciones, ha puesto de relieve que tanto el Consejo General del Poder Judicial como el Tribunal Constitucional se eligen mediante acuerdos entre las dos grandes fuerzas políticas. "De manera que si alguien quiere materializar alguna sospecha, alguna infamia o alguna acusación a un juez en concreto, --porque es un delito muy grave de prevaricación--, lo que tiene que hacer es acudir precisamente al sistema. Lo contrario, son erosiones gratuitas que no ayudan a la gente que necesita de credibilidad en la defensa".
En esta línea, ha reiterado que desea "lo mejor" a Zapatero en el ejercicio de su derecho de defensa, recordando que "todos tenemos efectivamente esa presunción de inocencia", pero ha recalcado que esa misma garantía también ampara a la Policía, a la Guardia Civil y a quienes actúan en nombre de la ciudadanía para hacer cumplir la ley.
Reivindicación de cordura en un clima político tenso
Todo ello ha llevado al presidente regional a insistir en la necesidad de "cordura" y "serenidad". "Estas etapas duras hay que afrontarlas con serenidad", ha sostenido García-Page, que ha remarcado que "lo que se está planteando y se quiere enjuiciar no es una labor de Gobierno y ni siquiera unos actos durante una etapa de Gobierno".
Por este motivo, ha señalado que "a quienes tienen furor en la defensa del presidente Zapatero, furor frente a la defensa serena que creo que hay que tener, quienes tienen ese furor agresivo en la defensa, les puedo pedir también y les pido que no utilicen ni la gestión ni los logros de gestión y menos aún los ideales como justificación para poder delinquir". "Eso agrava con mucho la realidad".
Ha advertido de que "los ideales no pueden ser ni mucho menos el escudo ni la comparación. No vale decir tú más ni vale empatar en esta situación". A su juicio, el debate no puede derivar en un intercambio de reproches que desdibuje la responsabilidad penal individual.
Por último, ha remarcado que "el sistema tiene que ser eficaz a la hora de perseguir a quienes han cometido delitos, sea quien sea". "Le deseo lo mejor de verdad", ha reiterado en alusión a Zapatero, pero ha puntualizado que, por encima de todo, lo que espera es que el entramado judicial y policial funcione con normalidad y con plena eficacia.