Podemos queda fuera de las Cortes de Aragón mientras CHA se dispara e IU resiste con Sumar

Podemos queda fuera de las Cortes de Aragón, CHA duplica escaños e IU resiste con Sumar en un escenario de fragmentación a la izquierda del PSOE.

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Jorge Pueyo (CHA) deja su escaño en el Congreso y Sumar nombra portavoz adjunto al diputado de Més

Jorge Pueyo (CHA) deja su escaño en el Congreso y Sumar nombra portavoz adjunto al diputado de Més

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Podemos encadena un nuevo revés electoral al quedarse fuera de las Cortes de Aragón tras las autonómicas de este domingo, al perder el único escaño que conservaba en la comunidad. Con este resultado pasa a ser fuerza extraparlamentaria y ya no cuenta con representación en nueve cámaras autonómicas.

Con el 97,26% del voto escrutado en el 8F, la Chunta Aragonesista (CHA) logra duplicar su presencia parlamentaria, al pasar de tres a seis diputados, y se consolida como principal referente de la izquierda alternativa en Aragón. Es, además, la única formación que consigue capitalizar parcialmente el desplome del PSOE, que cae hasta su suelo histórico con 18 escaños.

Izquierda Unida, por su parte, consigue “salvar los muebles” y retiene el escaño obtenido en 2023, pero la alianza con Sumar no se traduce en un aumento de su representación, a diferencia de lo que auguraban diversas encuestas preelectorales.

El mapa de fuerzas a la izquierda del PSOE mejora ligeramente su peso global respecto a 2023 gracias al avance de CHA, aunque la fragmentación de candidaturas vuelve a penalizar al bloque progresista, en línea con la tradición política de la comunidad. El parlamento autonómico se inclina con claridad hacia la derecha, con mayoría de PP y Vox.

El precedente de Extremadura, donde se articuló una única lista alternativa al PSOE bajo la marca Unidas por Extremadura, no ha tenido réplica en Aragón. Los intentos de articular una candidatura unitaria fracasaron y las tensiones estatales entre Podemos, Sumar e IU se impusieron en esta segunda cita del ciclo electoral.

Podemos profundiza en su caída y desaparece de otra cámara autonómica

En este contexto, la formación más castigada es Podemos, que ahonda en el declive electoral iniciado en 2019, con la única excepción de Extremadura, y desaparece de otra institución autonómica.

De este modo, los morados son ya fuerza extraparlamentaria en Aragón, Madrid, Comunidad Valenciana, Canarias, Castilla-La Mancha, Galicia, Euskadi, Cantabria y Cataluña (donde no se presentó en los últimos comicios). En Asturias conserva un escaño, aunque los conflictos internos llevaron a que su diputada Covadonga Tomé abandonara el partido.

La pérdida de peso institucional en Aragón resulta especialmente significativa para Podemos, que en 2015 llegó a contar con 14 diputados y a situarse como tercera fuerza. En 2019 cayó a cinco escaños, aunque entró en el Gobierno autonómico, y en 2023 se desplomó hasta un único representante, que ahora desaparece. Además, la formación queda por detrás en votos de “Se Acabó la Fiesta”, el partido impulsado por Alvise Pérez.

Este nuevo revés complica la estrategia de Podemos de intentar recuperar el liderazgo en la izquierda tras la ruptura con Sumar. Desde esa escisión, el partido ha optado por concurrir en solitario con sus aliados, en competencia directa con la plataforma de Yolanda Díaz, quedando por detrás de Sumar en Galicia, País Vasco y en las últimas europeas, pese a que en esa cita logró mantener vivo su proyecto político.

Paralelamente, esta dinámica ha tensionado aún más la relación con IU, con reproches cruzados entre ambas organizaciones. Solo en Extremadura han logrado mantener una fórmula conjunta, mientras la dirección de IU, encabezada por Antonio Maíllo, ha sellado acuerdos electorales con Sumar en Castilla y León y Andalucía.

CHA capitaliza su presencia en el Congreso y se consolida en Aragón

En contraste, Chunta Aragonesista refuerza su posición como fuerza más votada a la izquierda del PSOE. Al duplicar su número de escaños, alcanza su segundo mejor resultado histórico, impulsada por la candidatura liderada por el exdiputado en el Congreso Jorge Pueyo.

La formación aragonesista saca partido del paso de Pueyo por la Cámara Baja, donde combinó apoyo al Ejecutivo central con una agenda propia y críticas al Gobierno, especialmente en materia de transportes y financiación autonómica.

La tradicional competencia electoral en Aragón entre CHA e IU se ha dado esta vez con la particularidad de que ambas compartían grupo parlamentario en el Congreso, lo que ha provocado que distintos socios de la confluencia del ala minoritaria del Gobierno se dividieran a la hora de decantarse por una u otra lista.

Así, la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, y los ministros Pablo Bustinduy y Sira Rego respaldaron la candidatura de IU-Sumar, mientras que Compromís, Més per Mallorca y Partido Verde (antes Verdes Equo) se alinearon con CHA. En el caso de Más Madrid, el apoyo se repartió entre ambas papeletas.

IU mantiene su escaño y la izquierda estatal queda relegada

IU, aliada con Sumar, se queda como única referencia de la izquierda estatal en Aragón, pero no consigue transformar esa confluencia en un avance electoral, al no mejorar sus resultados ni cumplir los pronósticos demoscópicos que apuntaban, como mínimo, a un diputado adicional.

La federación que dirige Maíllo conserva presencia institucional, aunque muy relegada dentro del espacio progresista, frente al empuje demostrado por CHA en estas autonómicas. Por el lado de Sumar, la plataforma de Yolanda Díaz no contaba con candidatos en puestos de salida, pero al menos logra mantener visibilidad de su marca en la comunidad.

El caso aragonés confirma la pauta de los últimos años a la izquierda del PSOE: los partidos estatales pierden centralidad en favor de formaciones con fuerte arraigo autonómico. Es la misma tendencia que se vio con Más Madrid y con Compromís en la Comunidad Valenciana y que ahora se consolida en Aragón con la Chunta.

Una lógica parecida se observa en el ámbito soberanista, donde BNG, ERC o Bildu se han afianzado como principales siglas de la izquierda alternativa en sus respectivos territorios, desplazando a las fuerzas de ámbito estatal a un papel secundario.