El portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, participa este miércoles en un coloquio junto al dirigente de Más Madrid, Emilio Delgado, centrado en el porvenir de la izquierda alternativa. La cita ha despertado una notable expectación por la creciente proyección mediática de ambos y ha removido al conjunto de este espacio político.
Sin embargo, la mayoría de formaciones han recibido con frialdad este movimiento, al que restan trascendencia al considerarlo una iniciativa personal del diputado republicano, y niegan que pueda interpretarse como el arranque de un nuevo proyecto unitario en la izquierda.
La convocatoria ha provocado reacciones muy dispares entre las distintas organizaciones: mientras los partidos de Sumar presentes en el Gobierno han decidido enviar representantes al coloquio, Podemos, el sector mayoritario de Compromís, Bildu, BNG e incluso la propia dirección de ERC han optado por desmarcarse del acto.
El debate entre Rufián y Delgado estará moderado por la analista política Sarah Santaolalla y se celebrará en el Teatro Galileo Galilei de Madrid, que colgará el cartel de completo tras agotarse todas las entradas, como señaló el diputado autonómico de Más Madrid, que ya había subrayado que no se trataba de una convocatoria más.
Rufián, fiel a ERC y a la izquierda soberanista
En paralelo, el portavoz republicano viene insistiendo en la conveniencia de articular una unidad progresista y plurinacional. Este martes remarcó que su "casa" es ERC y que su propuesta pasa por una alianza entre "soberanistas, independentistas y autonomistas", pese a mantener buenas relaciones con la izquierda de ámbito estatal.
Delgado, por su parte, ha reivindicado igualmente los proyectos de izquierda con fuerte implantación territorial y la colaboración entre ellos, como evidenció durante la campaña en Aragón al apoyar la candidatura de la Chunta, que se enfrentó en las urnas a las listas de IU y Sumar o a las de Podemos.
Con todo, la iniciativa lanzada por Rufián no ha recibido el respaldo de la cúpula de ERC, que ha recalcado que no forma parte de la estrategia oficial del partido, y también ha sido descartada por Bildu y BNG. Tampoco ha logrado el apoyo de Podemos, que reduce el encuentro a una simple charla.
En contraste, los partidos de Sumar en el Ejecutivo valoran positivamente el llamamiento a la unidad formulado por el dirigente republicano, aunque lo acotan a un gesto todavía muy indefinido que, sobre todo, reabre el debate interno en las izquierdas sobre qué alianzas deben tejerse en los próximos años.
La alianza de Sumar se relanza tres días después
Tres días más tarde, el sábado 21 de febrero, Movimiento Sumar, IU, Más Madrid y los Comunes presentarán públicamente la renovación de su coalición política, con la intención de concurrir de nuevo juntos a las próximas elecciones generales mediante un proyecto abierto a otras fuerzas y a la sociedad civil. La definición de la futura marca electoral y del liderazgo de la candidatura se deja para una fase posterior.
Dirigentes de este espacio han reivindicado que se trata de una propuesta sólida, con compromisos programáticos concretos y aspiración a consolidarse como referencia principal de la unidad de la izquierda. La coportavoz de los Comunes, Aina Vidal, llegó incluso a invitar a Rufián a sumarse a esta iniciativa.
Asistentes y ausencias en el acto de Rufián y Delgado
Aunque el portavoz de ERC ha decidido no acudir a la presentación conjunta de los partidos de Sumar, Más Madrid, Comunes y la formación impulsada por Yolanda Díaz sí enviarán delegaciones al coloquio, sin precisar qué dirigentes acudirán. Movimiento Sumar ya avanzó que no asistirán sus principales referentes, mientras que Más Madrid contará con una representación orgánica.
El diputado de Compromís integrado en el grupo de Sumar, Alberto Ibáñez, ha confirmado su presencia tanto en este coloquio como en el acto del sábado de Sumar. En cambio, el sector mayoritario de la coalición valenciana, Més Compromís, anunció que no participaría en el encuentro de Rufián al no haber recibido invitación.
En el caso de IU, el lunes todavía no aclaraban si acudirían, alegando que no contaban con una convocatoria formal, aunque el portavoz parlamentario Enrique Santiago confirmó después en los pasillos del Congreso que finalmente sí estarán presentes, una vez recibida la invitación.
Distintos cargos de las formaciones situadas a la izquierda del PSOE admiten que tanto Rufián como Delgado han incrementado su notoriedad, especialmente por sus apariciones en medios y redes sociales, pero remarcan que ya no es momento de hiperliderazgos, sino de reforzar la cooperación entre organizaciones.
Fuentes de este espacio consideran que la propuesta no irá mucho más allá y que la mayoría de partidos, en particular ERC y las fuerzas soberanistas, han dejado al republicano sin apoyos orgánicos. Añaden que cualquier proyecto de confluencia debe sustentarse en documentos políticos, contar con el aval explícito de las direcciones y asumir que el encaje entre la izquierda estatal y la soberanista es casi inviable.
Otras voces a la izquierda del PSOE interpretan, en cambio, que el tándem Rufián-Delgado evidencia el desgaste del actual Gobierno progresista y la falta de perspectivas si no se redefine el espacio con un nuevo sujeto político.
Tensión interna en Más Madrid por las palabras de Delgado
El coloquio llega además marcado por una polémica en el seno de Más Madrid a raíz de unas declaraciones de Delgado en una entrevista en 'eldiario.es' sobre el reconocimiento al colectivo LGTBIQ+ sin desplazar a la población que ha disfrutado de mayor sensibilidad.
La rama sectorial de Más Madrid dedicada al colectivo LGTBIQ+ manifestó en 'X' que se desvincula de esas afirmaciones, mientras que la diputada autonómica Jimena González calificó de "disparate" las palabras de su compañero, "lejísimas" del sentir predominante en la organización madrileña. El propio Delgado ha pedido disculpas por el error cometido.