El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha lanzado una seria advertencia frente a la exigencia de Vox al PP de fijar una “prioridad nacional” en el acceso a ayudas y servicios públicos, y frente a quienes, según denuncia, aspiran a transformar la sanidad en un negocio.
Durante su intervención ante la 79 Asamblea Mundial de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en Ginebra (Suiza) --la primera vez que un jefe del Ejecutivo español toma la palabra en este foro-- ha dirigido este mensaje a PP y Vox, apenas un día después de las elecciones autonómicas en Andalucía, en las que ambas formaciones sumaron una holgada mayoría.
“Ninguna sociedad merece llamarse civilizada si abandona a los suyos cuando caen”, ha afirmado Sánchez, remarcando que, frente a quienes “hoy invocan prioridades nacionales para excluir”, su Gobierno pretende “proteger la salud de sus conciudadanos sin excepciones ni condiciones”. En el mismo sentido, ha advertido contra quienes buscan fragmentar a la población en ciudadanos “de primera y de segunda”.
Sánchez ha reivindicado la apuesta de España desde la Transición por levantar un sistema de sanidad “pública, universal y gratuita” que, en apenas una generación, ha logrado que el índice de mortalidad infantil se desplome y que la esperanza de vida se incremente en más de una década.
“España lidera hoy la longevidad en la Unión Europea junto con países como Italia y Suecia, y por primera vez en su historia hemos superado los 84 años de esperanza de vida”, ha subrayado, insistiendo en que estos logros han requerido una importante inversión económica y una ciudadanía “comprometida y exigente” que, apunta, “no permita retrocesos”.
En esta línea, ha sacado pecho de la gestión de su Ejecutivo, destacando que en los últimos años se ha incrementado un “43%” el presupuesto destinado a Sanidad y que, en 2024, el gasto sanitario público alcanzó los 100.000 millones de euros, lo que supone un 6,4% del PIB de España, ha enfatizado.
Asimismo, ha recordado que su Gobierno ha “devuelto” el acceso universal a la atención sanitaria “sin importar la procedencia o la situación económica del paciente” y ha ampliado la cartera de servicios públicos en consonancia con las recomendaciones de la OMS.
Pese a la “solidez” del sistema, Sánchez alerta de que la sanidad pública española encara “una amenaza”: “La presión de quienes quieren convertir la salud en un negocio”. A su juicio, hay responsables políticos que acceden a las instituciones para “desviar millones de dinero público hacia grandes empresas”, debilitando así el sistema público “para enriquecer a unos pocos”.
“Quienes convierten la salud en un privilegio y la supeditan al dictado del dinero, rompen el contrato social más básico de todo sistema democrático”, ha insistido el presidente, que ha denunciado un modelo con “consecuencias devastadoras” que llevó a que, en el año 2022, “1.600 millones de personas se arruinaran” al intentar afrontar los gastos sanitarios y a que una cuarta parte de la población mundial sufriera dificultades financieras para cubrir sus costes de salud. “Una de cada cuatro personas en el mundo obligadas a elegir entre curarse o comer”, ha concluido.