Sumar quiere reactivar ya la prórroga del alquiler mientras el PSOE pide ir con más calma

Sumar quiere reactivar ya la prórroga del alquiler y presiona a Junts, mientras el PSOE aboga por avanzar con más calma y medir primero los apoyos.

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Sumar apuesta por intensificar la presión con la prórroga de los alquileres y mover ficha cuanto antes para volver a llevarla al Congreso, con el objetivo de comprobar si los gestos de Junts, que se abre a respaldar un decreto modificado, se traducen en un apoyo efectivo.

En paralelo, el sector socialista del Gobierno respalda la medida pero reclama actuar con mayor prudencia. Su planteamiento pasa por comprobar primero si hay una mayoría suficiente entre los grupos parlamentarios antes de registrar de nuevo el texto.

Fuentes del socio mayoritario del Ejecutivo subrayan que para cualquier “plan b” es imprescindible dialogar previamente con los aliados de investidura y recalcan que siempre mantendrán la puerta abierta a negociar con los grupos, especialmente con Junts y PNV, que el martes rehusaron apoyar el decreto de vivienda.

Desde el ala gubernamental del PSOE responden a las críticas de Sumar reivindicando su plena implicación en las conversaciones para sacar adelante la prórroga, pero recuerdan que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ya advirtió de que no se contaba con los apoyos necesarios con la actual correlación de fuerzas en el Congreso.

Por su parte, en Sumar sostienen que no debe enfriarse la posibilidad de recuperar el decreto de vivienda y llaman a la movilización social contra la decisión de PP, Vox y Junts, a quienes acusan de haber vuelto a mostrar una actitud antisocial al tumbar una medida que, remarcan, disfruta de un amplio respaldo ciudadano.

Instantes después de la votación que derogó el decreto, el ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, ya dejó claro que insistiría cuantas veces hiciera falta para sacar adelante esta iniciativa, que establece un límite del 2% del IPC a la subida de los alquileres durante dos años.

Un sector del espacio a la izquierda del PSOE reprocha a los socialistas que durante el último mes apenas se hayan implicado en la defensa del decreto de vivienda y que transmitan la sensación de que no creen realmente en la prórroga, que en cualquier caso consideran una herramienta paliativa ante la escalada de precios.

Sumar, entre el optimismo y la prudencia con Junts

En Sumar valoran como un avance que Junts plantee estudiar un nuevo texto sobre la prórroga del alquiler, aunque el socio minoritario del Gobierno se mueve entre el optimismo y la cautela ante ese posible giro.

La portavoz de Junts en el Congreso, Míriam Nogueras, negó que su formación esté “en contra de una prórroga” de los alquileres, pero ha insistido en que sólo apoyarían un nuevo decreto si se trata de un texto “corregido”, apuntando a la inclusión también de medida de desgravación de alquileres e hipotecas.

Ante este posicionamiento, en Sumar hay dirigentes que interpretan que, pese a las fricciones con Junts, los postconvergentes mantienen una disposición negociadora y que existen márgenes para atraer su voto afirmativo. “Hay agua”, repiten varios cargos que se muestran favorables a incorporar propuestas procedentes de Junts o PNV con el fin de asegurar una mayoría estable.

Sumar ya ha deslizado la posibilidad de ofrecer contrapartidas a Junts en un nuevo decreto, como bonificaciones fiscales a los propietarios, una opción que no les entusiasma pero que aceptarían si sirve para garantizar la prórroga de los contratos. Además, sitúan el IVA franquiciado a los autónomos (la posibilidad de no repercutir el IVA si la facturación no supera un determinado umbral de ingresos) como la principal demanda sobre la mesa.

No obstante, también existen sectores dentro del socio minoritario que desconfían más de Junts y reclaman garantías adicionales más allá de las declaraciones públicas para constatar un cambio real de postura del partido de Carles Puigdemont sobre la prórroga de alquileres.

En todo caso, distintas fuentes sostienen que Junts es consciente de que su voto en contra ha generado malestar social y de que ha sido un error político, por lo que la clave, insisten, es mantener la presión para recuperar la medida. “No hay que dar pasos atrás”, remarcan en Sumar, donde consideran que la derecha ha quedado retratada en el terreno de la política de vivienda.