Los sindicatos UGT y Comisiones Obreras han protagonizado en Logroño la manifestación del 1 de Mayo reclamando un rotundo “No a la guerra”, exigiendo más derechos —con la vivienda como eje central—, defendiendo la negociación colectiva y alertando de una democracia “en peligro” a escala global.
La marcha ha arrancado a las 13,00 horas desde la Glorieta del Doctor Zubía, presidida por una pancarta con el lema “Derechos, no trincheras. Salarios, vivienda y democracia”, sostenida, entre otros, por los secretarios regionales de UGT, Jesús Izquierdo, y de CCOO, Rodrigo Alfaro.
A lo largo del recorrido se han sumado distintos colectivos con sus propias pancartas, reclamando mejoras laborales y sociales para trabajadoras de residencias, para la educación infantil de 0 a 3 años o para el colectivo de personas jubiladas, entre otros sectores.
Instantes antes de iniciar la manifestación, Izquierdo ha subrayado que “es un Primero de Mayo que para nosotros es especial por muchos motivos y sobre todo porque nuestro lema refleja claramente cinco de las reivindicaciones prioritarias de los sindicatos de clase de UGT y Comisiones Obreras”.
Ha remarcado, en primer lugar, la importancia de los “derechos”, ya que el objetivo es afianzar los avances logrados en los últimos años, impulsar nuevos y hacerlo desde el diálogo social, pese a que, como ha indicado, algunos “acuerdos de prioridad nacional, les llaman, son auténticos pactos de la vergüenza”.
Izquierdo ha añadido “otras tres reivindicaciones para nosotros prioritarias, una que tiene que ver con los salarios, porque para nosotros los salarios tienen que tener un papel protagonista en la negociación colectiva y demandamos el reparto de la riqueza que se está generando en nuestro país y más, cuando conocemos los beneficios millonarios de la mayoría de las empresas y de algunos sectores”.
En esa misma línea, ha considerado que “la vivienda para nosotros es prioritaria si queremos tener una vida plena una vida independiente y una vida digna, y volvemos a demandar políticas públicas que apuesten claramente por la vivienda que necesitamos en especial la clase trabajadora”.
Sobre la democracia, ha insistido en que “la palabra de nuestro lema, democracia, pues nos parece sobre todo imprescindible preservar no solo la democracia de nuestro país sino tambi la de todos los países del mundo. Porque lo que está en verdadero riesgo es la democracia en los próximos años”.
En este punto, ha recordado “esas vulneraciones del derecho internacional que hemos conocido en los últimos meses, esos ataques injustificados a algunos países ponen de manifiesto que quienes pagamos las consecuencias somos la clase trabajadora de nuestro país, rechazamos de plano esas amenazas de las políticas de algunos países que pretenden quedárselo con absolutamente todo”.
Por ello, ha concluido que “y este Primero de Mayo, hay que decir más alto que nunca 'No a la guerra, sí a la paz"”, cerrando su intervención como secretario general de UGT en La Rioja.
Por su parte, Rodrigo Alfaro ha recordado que “el año pasado fue el genocidio de Gaza, éste año hay que volver a decir 'No a la guerra', porque Estados Unidos y de nuevo Israel se han empeñado en poner sus intereses por encima de las personas y por consiguiente también de la clase trabajadora con el único interés de hacerse cada vez más ricos, no les importa matar a las personas por su propio beneficio”.
En segundo lugar, ha puesto el foco en que “lógicamente, los derechos, este año es año de reivindicar, hay que reivindicar derechos, hay que reformar el despido, hay que adecuarse a la Carta Social Europea, hay que recuperar la reducción de jornada, que sigue siendo elevada, la sociedad está pidiendo más tiempo, más tiempo para conciliar, necesitamos vivir, no puede ser conseguir una jornada de 40 horas semanales”.
Respecto a La Rioja, Alfaro ha destacado los avances logrados mediante la negociación colectiva: “estamos consiguiendo, a través de la negociación colectiva, buenos acuerdos: está el acuerdo de hoteles, que ha conseguido un 14% de incremento salarial a tres años: está el de residencias quem a través de lucha han conseguido un incremento de un 15% y una reducción de jornada de 29 horas”.
No obstante, ha reclamado “responsabilidad” a la patronal de residencias, ya que, “la patronal para sorpresa de nadie interpreta un artículo de ese preacuerdo para no firmar el convenio, les pido que tenga un poco de palabra y que mantenga lo acordado y lo firmado en ese preacuerdo”, advirtiendo de que, en caso contrario, el sector “va a salir a la calle”.
Alfaro ha incidido también en el problema de la vivienda, “un problema que todo el mundo lo está viendo, se nos está comiendo el salario, se nos está comiendo la vida, no puede ser que haya que dedicar más de un 30% del salario para pagar un alquiler o para pagar una hipoteca, no se puede especular con algo básico como es la vivienda”.
Ha avanzado que “nos vamos a seguir viendo en la calle este año porque hay muchas reivindicaciones por pelear: convenio del calzado, convenio del transporte, convenio de educación infantil de 0 a 3 años. Vamos a salir mucho a la calle este año porque los derechos hay que conquistarlos y los vamos a conquistar”.
En esta ocasión, la manifestación ha contado con un itinerario más breve, ya que ha concluido en la Plaza del Mercado en lugar de en el habitual Espolón, ocupado por otra actividad lúdica.
La nota curiosa se ha producido precisamente en el tramo próximo al Espolón, cuando la Policía Nacional ha tenido que retirar a un hombre disfrazado de gamba que, megáfono en mano, profería gritos contra los asistentes a la marcha. Su retirada, sin mayores incidentes, ha sido acogida con aplausos por buena parte de las personas concentradas.