El expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha cuestionado la supuesta "valentía" con la que PP y Vox lanzan sus "discursos de odio" contra la inmigración mientras, a su juicio, exhiben una clara "sumisión" hacia el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, en relación con sus posiciones sobre el conflicto bélico en Irán.
Zapatero se ha pronunciado en estos términos durante un mitin celebrado este miércoles en el restaurante Zibá de Segovia, ante unas 650 personas entre simpatizantes, militantes y cargos socialistas. En el acto ha estado acompañado por el secretario general del PSOE de Castilla y León y candidato a la Presidencia de la Junta, Carlos Martínez.
El exjefe del Ejecutivo ha definido esta cuestión como "decisiva" para el futuro de España, un país que ha calificado de nación "próspera" en buena medida gracias a la aportación de la inmigración. "¿Qué valores tienen estos políticos que hablan así de los inmigrantes?", ha planteado, antes de recordar que en la España que PP y Vox "añoran" también había presencia de personas migrantes.
En este sentido, ha apuntado que no le habría gustado que a los españoles que emigraron en su día a países como Argentina, Francia o Suiza se les hubiera tratado de la manera en que la derecha se refiere ahora a los extranjeros, sino con "dignidad y con derechos".
"Tenemos que tratar aquí a las personas que vienen a trabajar con nosotros como nosotros queríamos que trataran a los compatriotas que se fueron al exterior", ha remarcado Zapatero, insistiendo en que "no hay nada más lamentable que usar las esperanzas, el futuro y la lucha por sobrevivir que representan tantos inmigrantes en España en los discursos de odio".
El expresidente ha aludido además a la realidad demográfica de Castilla y León, una Comunidad que tiene entre sus principales retos combatir la despoblación. A su juicio, este objetivo pasa necesariamente por la inmigración. "Los datos indican que la poca población que ha ganado esta Comunidad se debe a la inmigración", ha destacado, para acto seguido preguntarse "cómo es posible que no entra en la cabeza, ya no en el corazón, de los dirigentes de PP y Vox, que los inmigrantes merecen respeto".
Regularizaciones y derechos laborales
Durante su intervención, Zapatero ha reivindicado también la reciente regularización de inmigrantes llevada a cabo en España y ha recordado que durante su etapa al frente del Gobierno se regularizó la situación de cerca de 140.000 empleadas del hogar, casi el 95 por ciento de ellas mujeres.
"Eran personas que estaban trabajando sin derechos, sin cotizar a la Seguridad Social en familias pudientes, de esas a las que nunca les gusta pagar impuestos", ha lamentado, subrayando que aquel proceso permitió reconocerles sus derechos laborales y de protección social.