El Gobierno se toma su tiempo y tantea al Congreso antes de aprobar su plan anticrisis

El Ejecutivo desoye las presiones para iniciar ya la respuesta y abre una ronda de contactos con todos los grupos, incluido Vox. Sánchez comparecerá en dos semanas en dos semanas, tras el Consejo Europeo

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Sin prisa pero sin perder un ojo de las señales de los mercados. El Gobierno se dio mus este martes y salió del Consejo de Ministros sin aprobar ninguna medida para responder a los efectos de la guerra en Irán.

Las consecuencias del conflicto bélico ya se notan en los precios de la energía, con la electricidad volviendo a explorar máximos no vistos desde la anterior crisis, y los carburantes emitiendo las primeras señales de alarma en las gasolineras.

“El Gobierno viene trabajando y está trabajando en un plan de respuesta integral. Todas las medidas están encima de la mesa”, aseguró la vicepresidenta para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, titular de Energía.

Vigilancia y paciencia

El plan de respuesta que aún está por definir, consta de medidas coyunturales y también estructurales centradas en la protección de hogares, empresas y el tejido industrial. Y potenciar la electrificación de la economía, fundamentalmente con energía renovable. Pero, por ahora, el Gobierno prefiere esperar.

Aagesen informó al terminar el Consejo que había solicitado formalmente a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) “maximizar la supervisión” de las subidas de precio en las gasolineras para impedir prácticas abusivas.

La pasada crisis obligó al Gobierno a subvencionar descuentos en el repostaje. Ahora, de momento, prefiere esperar para calibrar la respuesta. Tras llegar a asomarse a los 120 euros el barril, el crudo cerró el lunes en el entorno de los 90 euros. El martes volvió a bajar.

Sánchez en dos semanas; primero, UE

El Gobierno aguarda y los hitos previstos indican que quiere tomarse su tiempo. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, no comparecerá en el Congreso hasta dentro de dos semanas, el 25 de marzo. El Gobierno quiere esperar al Consejo Europeo del 19 y 20 de marzo y dar cuenta de ello ante la Cámara.

Antes espera completar una ronda de reuniones con todos los grupos parlamentarios para sondear su apoyo a las medidas que baraja y escuchar propuestas. Todos los grupos, incluido Vox, al que el Ejecutivo ha excluido en sus últimas rondas, si bien los de Santiago Abascal habían decidido autoexcluirse en cualquier otra convocatoria del Gobierno.

Cuerpo con agentes sociales, Bolaños con los grupos

También celebrará una ronda de reuniones el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, que tiene previsto recibir a sindicatos y patronales, así como asociaciones representativas de sectores afectados por la crisis.

Por su parte, el encargado de tutelar las conversaciones en el Congreso será el ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños. Los grupos le esperan con una larga batería de propuestas. La incertidumbre provocada por la guerra y los tambores de una nueva crisis de precios han espoleado a los partidos, que este lunes trasladaron sus recetas.

El propio líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, había emplazado al Gobierno a adoptar el martes las primeras medidas y socios como el BNG no ocultaban su decepción por la falta de respuesta en el Consejo de Ministros de esta semana.

Los tiempos del Gobierno son otros. En el Ejecutivo esgrimen que el primer decreto-ley con medidas tras el inicio de la guerra en Ucrania tardó un mes y defienden que no van tarde. Sin embargo, el Gobierno ya había empezado a adoptar medidas meses atrás, ya que el inicio de la invasión fue precedido por una reducción de la oferta de gas que ya se había trasladado a la cesta de la compra.

En febrero de 2022, cuando Rusia invadió Ucrania, España ya llevaba cuatro meses encadenando subidas del IPC por encima del 5%. Y ya el verano anterior el Gobierno había iniciado las rebajas fiscales asociadas a la factura de la luz que ahora le exige la oposición.

Bruselas pide responsabilidad fiscal

La vía fiscal es, precisamente, la preferida por la Comisión Europea, que este martes se pronunció a través de los comisarios de Energía, Dan Jorgensen, y Economía, Valdis Dombrovskis, informa Álvaro Villarroel. 

No es ninguna novedad. Bruselas viene pronunciándose a favor de rebajar la carga impositiva en las facturas energéticas como medio para rebajar los costes. Según el comisario Jørgensen, esto reduciría de media unos 200 euros al año la factura energética en Europa.

“La crisis general del coste de la vida se determina en parte por los altos precios de la energía, así que necesitamos actuar”, afirmó este martes en Estrasburgo. Aunque no desveló nuevas respuestas por la guerra en Oriente Medio, sí deslizó que, si la situación empeora, estudiarían medidas temporales y específicas: “No estamos hablando de un cambio en la estructura de fijación de precios”.

Ambos comisarios, no obstante, recalcaron que las medidas debían ser adoptadas por aquellos países que tuvieran suficiente margen fiscal como para no incurrir en desequilibrios de sus cuentas públicas.

Pese a ser todavía pronto, las palabras anticipan el recelo de las autoridades europeas ante la posibilidad de esquivar, esta vez, las reglas fiscales, una variable que condicionaría el alcance de la respuesta a la crisis.