El fundido a negro es una técnica de edición audiovisual en la que la imagen se desvanece progresivamente antes de la siguiente escena. Esto es exactamente lo que está ocurriendo con el Proyecto de Ley del Cine, la pregunta es si en el próximo capítulo avanza o se da por perdida definitivamente.
Este sábado se celebra la Gala de los Premios Goya 2026. El Ministerio de Cultura ya recibió un rapapolvo del sector en la pasada edición por no registrar avance alguno en un articulado que espera desde hace años. Nada ha cambiado, pero según fuentes consultadas por Demócrata, el desbloqueo está cerca. Lo que no está claro es que el desenlace sea positivo para la norma.
Voluntad hay, pero también problemas
Todos los actores implicados en la conversación tienen voluntad para llegar a un acuerdo. El primero, el Ministerio de Cultura, con Ernest Urtasun al frente. También su grupo parlamentario. El portavoz de Sumar en la Comisión de Cultura, Nahuel González, se reunió la pasada semana con Urtasun para intentar acelerar una tramitación que está absolutamente paralizada.
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Reunión en el Ministerio de Cultura para desbloquear la Ley del Cine: “Hay que ser valientes”
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Nahuel González, que acaba de asumir la portavocía de Cultura tras la marcha de Jorge Pueyo a Aragón, manifestó su afán de revolucionar la cartera. “La Comisión tiene que echar humo”, apuntó en declaraciones a Demócrata.
Defiende que “hay que ir con valentía” y “avanzar en leyes, aunque se pierdan votaciones”. Considera que se han de negociar las iniciativas para recabar apoyos suficientes, pero en caso de que no esté asegurada la mayoría, no se debe detener la maquinaria: “Tienen que llegar a Pleno. Tenemos que ser ambiciosos, para eso hemos venido”.
¿En qué punto está?
El proyecto de ley del Cine fue aprobado por el Consejo de Ministros el 11 de junio del 2024 y remitido al Congreso para su tramitación. Desde entonces, dormita al calor de sistemáticas ampliaciones del plazo de enmiendas.
Lo que está frenando el Proyecto de ley del Cine es, precisamente, el temor del Ministerio a que su exigua corpulencia parlamentaria no sea capaz de frenar enmiendas que desvirtúen la naturaleza del texto, dando lugar a una ley que no es la deseada.
El Gobierno teme que su exigua corpulencia parlamentaria no sea capaz de frenar enmiendas que desvirtúen la naturaleza del texto
También tiene voluntad de que salga adelante Junts. La formación de Carles Puigdemont enumeró cinco iniciativas en las que el Ejecutivo podría contar con su respaldo tras la ruptura, y la del Cine era una de ellas. Pero no a cualquier precio.
Por territorio, no por lengua
Una de sus principales condiciones es la concesión de ayudas a aquellos proyectos cuya versión original sea de alguna de las lenguas oficiales españolas o del lenguaje de signos español. Este punto es vital y, lo que se está negociando, es que el articulado conceda esas ayudas por territorio y no por lengua. Los beneficiados serían Galicia, País Vasco, Cataluña, Comunidad Valenciana, Islas Baleares y Navarra.
Vuelta a la tortilla
El Gobierno en su conjunto, no solo los departamentos que lidera Sumar, considera que primero se ha de encarrilar el Proyecto de ley de creación de la Oficina de Derechos de Autor y Conexos.
Esta iniciativa está más avanzada que la del Cine, puesto que ya hay ponentes designados y la Comisión de Cultura aguarda el informe de la ponencia desde el pasado 31 de octubre.
Su propósito es crear un organismo que dote a los creadores de una herramienta para hacer frente a los desafíos que plantea la Inteligencia Artificial en materia de derechos de autor, así como reforzar la actividad administrativa del Estado en esta materia para adaptar la regulación a las nuevas formas de consumo y difusión de contenido.
Sin embargo, en las últimas semanas, las conversaciones se han enquistado de tal manera que, ahora, se valora acelerar antes la Ley del Cine. El problema del texto de Derechos de Autor radica en que Junts quiere incorporar una enmienda para incorporar deducciones a las artes escénicas.
En definitiva, en las próximas semanas Sumar habrá de enfrentarse a la dicotomía de desbloquear las iniciativas y exponerse a que o no prosperen o el resultado no les sea satisfactorio por posibles enmiendas; o continuar dilatando el proceso sine die. Diputados del Partido Popular consultados por Demócrata se decantan por esta segunda opción, incluso, bromean: “Nos apostamos un café a que no sale ninguna, es una pena”. Por el contrario, el ala socialista del Gobierno insiste en que, si bien es una norma importante porque actualiza la regulación a un sector en constante cambio por las nuevas tecnologías, las ayudas se canalizan a través del Ministerio de Transformación Digital, que ya ha hecho de España un hub audiovisual muy potente.