Así se abre paso el hidrógeno verde en España: el ejemplo de una pequeña planta en Mallorca

El hub desarrollado por Enagás Renovables en la isla, un proyecto piloto de apenas 2,5 MW, da muestra del potencial del hidrógeno verde para descarbonizar el transporte, negocios u hogares

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Instalación de hidrógeno renovable en Lloseta (Mallorca) | Enagás Renovables

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La guerra en Irán y la crisis energética desatada con ella han elevado a las renovables como el camino hacia la autonomía energética. Pero la ecuación no acaba en ellas. Todo el esfuerzo realizado en las últimas dos décadas, los años de la masiva entrada de estas energías, ha permitido reducir la dependencia energética de España desde el 77% en 2004 hasta el 69% en 2024. Menos de diez puntos.

El gas y el petróleo también cuentan. Suponen, aproximadamente, un 70% de toda la energía consumida. La tasa de dependencia exterior es veinte puntos superior a la media europea, según datos de Eurostat. Los vectores más afectados son transporte e industria, especialmente vulnerables a las tensiones geopolíticas y que tienen más difícil su electrificación.

Estos datos, y este análisis, fueron trasladados esta semana a los medios de comunicación por Enagás Renovables, otrora filial del operador del sistema gasístico español y que hace poco más de una semana cambió de manos en una operación a varias bandas.

Cambio en el accionariado

Por un lado, se hizo con el 31,5% de Teréga, socio en el megaproyecto de corredor de hidrógeno verde H2Med, adelantando en el capital a la pública francesa EDF. Y, en un movimiento paralelo y sincronizado, vendió el 40% de Enagás Renovables a Hy24, una plataforma de inversión en hidrógeno controlada por el fondo Ardian y FiveT Hydrogen.

Esta plataforma se convierte ahora en el mayor accionista de la compañía, con un 80% del capital. Además de comprar parte del paquete de Enagás –el operador del sistema permanece con un 20%--, también les compró respectivos paquetes del 5% a Navantia y Pontegadea, empresa del magnate español Amancio Ortega.

¿Qué proyectos de hidrógeno hay ahora mismo?

Dejando a un lado la producción de biometano, la compañía tiene en marcha ahora mismo una decena de proyectos en distintos grados de maduración. Con el 2030 en el horizonte, prevé sumar 250 MW de generación en una movilización de inversiones de 800 millones de euros. A partir de esa fecha, proyecta inversiones por 1.200 millones para añadir otros 600 MW de capacidad instalada.

En estos momentos, en construcción están en marcha más de 410 MW de capacidad en grandes centros de consumo. Los proyectos de mayor envergadura en construcción son los de Onuba (300 MW) y Cartagena (100 MW), dirigidos a la sustitución del hidrógeno gris en plantas industriales y la descarbonización de la actividad.

Proyecto piloto

Para hacerse una idea de la potencialidad de estas plantas basta comprobar las posibilidades desarrolladas en Mallorca. En esta isla, Enagás Renovables puso en marcha en 2022 un proyecto piloto con el que abrir veta en el desarrollo de las infraestructuras de hidrógeno, y a partir del cual capturar la experiencia necesaria para afrontar instalaciones a mayor escala.

La planta se levantó dentro de las instalaciones industriales de Cemex, como parte del acuerdo de reindustrialización acordado cuando la cementera decidió cerrar su actividad. Tras superar problemas técnicos relacionados con el diseñon del electrolizador que obligaron a suspender la actividad, la planta reanudó su actividad en 2024.

Fue de los primeros proyectos de hidrógeno verde en recibir financiación europea, 10 millones de euros a través de la Comisión Europea. En total se prevé una inversión de 50 millones, alcanzando tanto la generación de electricidad renovable como el equipamiento necesario para la producción y distribución del hidrógeno.

Tiene apenas una capacidad de 2,5 MW, al tratarse de un pequeño proyecto piloto a menor escala en Lloseta, pero sus consumos prueban el potencial de este tipo de infraestructuras. En el caso de la planta de Mallorca, sus usos son de tres tipos:

  • Inyecciones a la red gasista. Parte del gas generado se inyecta directamente en la red de distribución de gas natural de la isla, descarbonizando consumos domésticos e industriales
  • Transporte público descarbonizado. La planta suministra hidrógeno a una flota de cinco autobuses de la EMT Palma, primer cliente público de la planta. La capital mallorquina se convirtió en la segunda ciudad española después de Barcelona, en contar con una flota de este tipo.
  • Pilas de combustible. Generación de energía térmica y eléctrica para un hotel de Palma, con la previsión de suministrar a otra pila de combustible que estará emplazada en una terminal del puerto.

El proyecto está diseñado de cara a una escalabilidad para replicar el modelo en más islas, dentro y fuera de la Unión Europea. Además de instituciones y centros de estudios en el proyecto participan empresas como Acciona, Redexis o Calvera.