Alertan de un aumento de casos de bruxismo en enero por el estrés tras la Navidad

Sanitas Dental advierte de un repunte del bruxismo en enero ligado al estrés postnavideño y detalla claves para prevenirlo y evitar que se cronifique.

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Los especialistas de Sanitas Dental señalan que el bruxismo tiende a aparecer con más frecuencia, o a intensificarse, durante el mes de enero, coincidiendo con el cierre de las fiestas navideñas y el inicio de los nuevos propósitos, un periodo en el que suelen dispararse el estrés y la tensión emocional.

De acuerdo con el Estudio Sanitas de Salud Bucodental 2025, casi 2 de cada 10 españoles (17,4%) sufrió bruxismo a lo largo de 2024. Este porcentaje, subrayan los profesionales, evidencia la relevancia de un trastorno que en muchas ocasiones pasa desapercibido y no llega a diagnosticarse.

“El bruxismo consiste en apretar o rechinar los dientes de forma involuntaria, habitualmente durante el sueño, aunque también puede aparecer durante el día en situaciones de tensión o concentración. Este hábito genera una sobrecarga constante sobre la musculatura mandibular y las estructuras dentales, lo que puede derivar en desgaste del esmalte, sensibilidad dental, dolor facial o cefaleas recurrentes”, ha explicado Lorena Trinidad Bueno, del equipo asistencial y calidad clínica de Sanitas Dental.

Los especialistas recuerdan que, con el arranque del año, muchas personas vuelven a dinámicas laborales y personales muy exigentes, en un contexto de menos horas de luz, peor calidad del descanso y mayor carga mental. Todo ello repercute en el sueño y favorece la aparición de microdespertares, momentos en los que el bruxismo suele acentuarse. A esto se añade que las primeras señales, como la rigidez de la mandíbula al levantarse o el dolor en la zona cervical, suelen minimizarse o asociarse al cansancio típico de estas fechas.

Asimismo, insisten en que el bruxismo puede ser la expresión física de la tensión emocional acumulada. “El cuerpo canaliza el estrés de distintas formas y la mandíbula es una de las zonas donde se concentra esa carga. Apretar los dientes se convierte en una respuesta automática cuando no se gestionan adecuadamente las preocupaciones o la ansiedad. Si este patrón se mantiene en el tiempo, no solo impacta en la salud bucodental, sino también en el descanso y en el bienestar general”, ha apuntado Soledad Scarcella, psicóloga de Blua de Sanitas.

Cómo prevenir y reducir el impacto del bruxismo

Para limitar las consecuencias de este problema, los expertos recomiendan introducir cambios en los hábitos diarios. Entre ellos, reducir el uso de pantallas en las horas previas a acostarse, ya que la luz azul mantiene al cerebro en alerta y retrasa la conciliación del sueño, lo que hace que el descanso sea menos profundo y la musculatura no logre relajarse por completo.

También aconsejan restringir la ingesta de cafeína a las primeras horas del día. La sustancia prolonga el estado de activación durante varias horas, incluso cuando la persona cree no notar sus efectos, lo que repercute en la calidad del sueño y aumenta la tensión muscular durante la noche.

Los profesionales recuerdan, además, que una mala postura incrementa la sobrecarga en cuello, hombros y mandíbula. Esta tensión no desaparece al dormir y termina potenciando el bruxismo nocturno. Por ello, recomiendan revisar la ergonomía en el trabajo y en casa, y realizar ajustes frecuentes a lo largo de la jornada para reducir la tensión acumulada.

Otro aspecto clave es adaptar el dormitorio para favorecer un sueño reparador. El espacio debería ser oscuro, silencioso y mantener una temperatura estable, idealmente entre 16 °C y 20 °C, evitando estímulos que mantengan el organismo en alerta. La luz artificial, los ruidos constantes o la presencia de dispositivos electrónicos interfieren en las fases profundas del sueño y propician los microdespertares.

“Cuando el dolor mandibular, la rigidez al despertar o las cefaleas se repiten con frecuencia, no deben normalizarse ni atribuirse únicamente al cansancio. Estas señales pueden estar indicando un bruxismo mantenido en el tiempo, por lo que es recomendable consultar con un profesional para realizar una valoración adecuada, ya sea de manera presencial o a través de videoconsulta. Identificar el origen del problema a tiempo permite abordarlo de forma adecuada y evitar que se cronifique”, ha finalizado Bueno.