El Programa de Atención Integral al Médico Enfermo (PAIME), promovido por la Fundación para la Protección Social de la Organización Médica Colegial (FPSOMC), ha atendido a 1.933 nuevos facultativos entre 2023 y 2024, un máximo histórico desde que existen datos, según recoge el Informe 2025.
El informe, presentado este jueves en el XI Congreso PAIME y II Encuentro Internacional del PAIME, que tiene lugar en Alicante, es de carácter bienal y constata un incremento continuado de las intervenciones del programa en los últimos años, con una subida del 13 por ciento respecto a 2021-2022 y del 61 por ciento en comparación con 2019-2020.
“Se confirma esta tendencia ascendente, sobre todo desde la pandemia de Covid-19. Por tanto, lo que nos pasó en la pandemia no fue puntual, sino que lo vamos a arrastrar consecutivamente en años siguientes”, ha señalado la vicepresidenta primera de la FPSOMC y de la OMC y coordinadora nacional del PAIME, Mª Isabel Moya.
Este dispositivo de la Organización Médica Colegial nació para ofrecer apoyo específico a los médicos con problemas de salud mental. Desde su creación en 1998 hasta 2024, se han contabilizado 10.001 profesionales atendidos.
En el último bienio, la causa predominante de acceso al PAIME han sido los trastornos mentales (84,9%), seguidos del consumo de drogas (6,4%), la patología dual (4,8%) y el alcoholismo (3,9%). En relación con 2021-2022, las consultas por adicciones se han duplicado, frente al tres por ciento registrado en el informe anterior.
Los diagnósticos más frecuentes fueron trastornos adaptativos (28%), trastornos del estado de ánimo (24%), trastornos de ansiedad (21%), trastornos vinculados al consumo de alcohol y otras sustancias (14%), otros trastornos no especificados (14%) y trastornos de la personalidad (4%).
Perfil del médico que acude al PAIME
El colectivo que más recurre al programa es el de Medicina de Familia (43,9%), algo acorde con su peso sobre el total de colegiados. En cambio, Pediatría (5,7%), Psiquiatría (5,03%), Anestesiología y Reanimación (4,5%) y Medicina Interna (4,3%) presentan una presencia algo superior a la esperada por su proporción en los colegios profesionales.
Por franjas de edad, el grupo con mayor utilización del PAIME es el de 31 a 40 años (26,6%), seguido por los de 41 a 50 años (22,3%). Los menores de 30 años concentran el 17,3 por ciento de las consultas, pese a suponer solo el ocho por ciento de la colegiación. En el extremo opuesto, los mayores de 61 años, que representan el 26 por ciento de los colegiados, acumulan únicamente el 14,7 por ciento de las atenciones.
Sobre las razones de este mayor recurso de los médicos jóvenes al programa, Isabel Moya ha apuntado que se trata de un fenómeno multifactorial, relacionado tanto con un menor estigma hacia la salud mental en esta generación como con que es el segmento más afectado por la precariedad laboral.
En la misma línea, el presidente de la OMC y la FPSOMC, Tomás Cobo, ha alertado de que la “desafección” de los médicos responde a “tres claves esenciales”, que son la precariedad laboral, la falta de tiempo para la formación y el modelo retributivo, factores que “impactan directamente en los más jóvenes”.
El análisis del perfil muestra además que el 67 por ciento de los profesionales atendidos son mujeres y el 33 por ciento hombres. La mayoría son de nacionalidad española (85%) y, entre los extranjeros, destacan los médicos venezolanos (4,2%) y colombianos (2,9%). El 88 por ciento desarrolla su labor en entornos urbanos y el 83 por ciento en el sistema sanitario público.
Casos de mayor complejidad
El Informe 2025 también profundiza en los denominados casos complicados, aquellos que precisan una intervención más intensa, prolongada y coordinada, al confluir factores clínicos, laborales, legales o sociales que incrementan el riesgo para el propio médico, para su práctica profesional y para terceros.
En 2023, los casos complicados representaron el 21 por ciento y, en 2024, el 20,6 por ciento, porcentajes similares a bienios previos. De este grupo, el 50,6 por ciento implica riesgo para la praxis profesional; el 39,4 por ciento está asociado a conflictos en el entorno de trabajo; y en un 10 por ciento se ha producido un cambio de centro.
Asimismo, el número de contratos terapéuticos activos en este periodo ha crecido un 46,4 por ciento, hasta los 533, frente a los 364 registrados en los dos años anteriores.
Cataluña y Madrid concentran la mayoría de los nuevos casos
Las comunidades con más médicos atendidos por primera vez son, en general, las que reúnen un mayor volumen de colegiados. Cataluña encabeza la lista con un 26,7 por ciento, seguida de la Comunidad de Madrid (19,7%), Andalucía (13,9%) y País Vasco (7,14%). Entre las cuatro suman el 67 por ciento de los casos en España.
Comparado con 2021-2022, se observa un aumento de atenciones en Andalucía (5 por ciento más), en la Comunidad de Madrid (4,8 por ciento) y en la Comunidad Valenciana (2,3%). Por el contrario, Cataluña registra un descenso significativo del nueve por ciento.
El 99 por ciento de los médicos que recurren al PAIME lo hace de manera voluntaria: el 67 por ciento de forma voluntaria “espontánea” y el 31,9 por ciento de manera voluntaria “inducida”. Un 0,91 por ciento contacta de forma confidencial y el 0,20 por ciento lo hace tras una denuncia formal.
En los accesos inducidos, la principal figura que persuade al médico enfermo para acudir al programa es un colega (28,8%) o un psiquiatra (21%). En menor medida intervienen las unidades de prevención de riesgos laborales (16,5%), los superiores profesionales (8,6%), los familiares (5,6%) y las gerencias (0,3%).
Alta terapéutica y costes del programa
Al cierre de 2024, el PAIME mantenía activos a 3.063 médicos. Entre 2023 y 2024 se realizaron 26.363 visitas ambulatorias, con una media de 8,6 consultas por paciente, y un 7,5 por ciento de los casos requirió ingreso hospitalario.
El 71,6 por ciento de los médicos que han pasado por el programa han obtenido el alta médica y se han reincorporado a su puesto sin riesgo para ellos ni para la población. El 28 por ciento restante ha recibido el alta administrativa.
En el bienio 2023-2024, el coste hospitalario del PAIME superó los 1.416.000 euros y el gasto en atención ambulatoria rebasó los 4.132.000 euros, lo que supone que el programa conlleva un desembolso superior a 2,5 millones de euros anuales.