Atender el cáncer de ovario en unidades expertas y multidisciplinares, clave ante un tumor de baja supervivencia

Expertos insisten en derivar el cáncer de ovario a unidades multidisciplinares altamente especializadas para mejorar una supervivencia aún muy baja.

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El jefe de la Sección de Tumores Ginecológicos de MD Anderson Cancer Center Madrid - Hospiten, el doctor Raúl Márquez Vázquez, ha recalcado que las mujeres con cáncer de ovario "merecen ser tratadas en unidades multidisciplinares con alta experiencia en Ginecología oncológica", dado que se trata de un tumor que, en la mayoría de los casos, se diagnostica en fases avanzadas y presenta una supervivencia reducida.

Según ha indicado en declaraciones a Europa Press, este enfoque especializado resulta esencial "una vez diagnosticado un cáncer de ovario" o cuando existe "sospecha" fundada de la enfermedad. En ese momento, las pacientes deben ser intervenidas "por ginecólogos u oncólogos expertos", profesionales presentes "tanto en la Pública como en la Privada". En referencia a su propio centro, ha destacado: "Nosotros tenemos ginecólogos, oncólogos altamente especializados".

Con motivo del Día Mundial del Cáncer de Ovario, que se conmemora este viernes, 8 de mayo, Márquez Vázquez ha señalado que en el MD Anderson Cancer Center Madrid - Hospiten cuentan con "una unidad altamente especializada" y con "mucha intercomunicación" entre los distintos especialistas implicados. A su juicio, "eso es vital y, aquí, la rapidez y, sobre todo, el cirujano que sea hábil y que sea un buen cirujano, yo creo que es fundamental".

El oncólogo ha advertido de que "si dejan algo de enfermedad después de una primera operación, justo le acabas de quitar la mitad de la supervivencia a esa paciente". En los estadios avanzados, ha precisado, la supervivencia global se sitúa "en menos del 50 por ciento a los cinco años" desde el diagnóstico, mientras que en fases iniciales "supera el 90 por ciento". Sin embargo, ha remarcado que la detección precoz es poco frecuente porque el cáncer de ovario es "un gran simulador".

Síntomas poco específicos y ausencia de cribado

Márquez Vázquez ha remarcado que "los síntomas que produce son a menudo muy inespecíficos" y se confunden con problemas digestivos comunes, ya que se relacionan con "malas digestiones, distensión de abdomen". Por este motivo, ha pedido que la población "tome conciencia" y ha reclamado igualmente a "los mismos médicos de Urgencias" una mayor "concienciación" cuando se producen visitas repetidas por estas molestias.

Ha recordado que "no hay una prueba de cribado" eficaz para esta neoplasia y que se calcula que en 2026 se diagnosticarán 3.767 nuevos casos. En este contexto, ha insistido en prestar atención a signos como la hinchazón abdominal persistente, la necesidad frecuente de orinar, el dolor pélvico o lumbar y la sensación de plenitud continua al comer.

El especialista ha enumerado también los principales factores de riesgo no hereditarios: edad avanzada, obesidad y sobrepeso, consumo de tabaco y alcohol, embarazos a partir de los 35 años, terapia hormonal tras la menopausia, tratamientos de fertilidad, síndrome de ovario poliquístico y endometriosis.

Respecto a los factores genéticos, ha indicado que se asocian a alteraciones en los genes BRCA 1/2 y en otros como BRIP1, RAD51C y RAD51D, así como al síndrome de Lynch. Cuando se identifica una mutación en algún miembro de la familia, "en general, sí que se les recomienda quitarse los ovarios y las trompas", ha apuntado.

Sobre este cáncer "relativamente poco frecuente" pero de "alta mortalidad", al constituir "la sexta causa de muerte en mujeres" y presentar una elevada tasa de recaídas "por la progresión del propio tumor", Márquez Vázquez ha destacado que "el 90 por ciento" de los casos corresponde al subtipo "carcinoma seroso de alto grado".

Cirugía, quimioterapia y nuevas terapias dirigidas

En relación con las opciones terapéuticas, el especialista ha detallado que la cirugía se emplea en "nueve de cada 10 pacientes". La quimioterapia se basa habitualmente en combinaciones de platinos y taxanos, que se administran tras la intervención quirúrgica con el objetivo de erradicar las células tumorales residuales, tanto microscópicas como macroscópicas.

Junto a estos tratamientos estándar, se han incorporado terapias dirigidas, entre ellas los inhibidores de PARP, indicados sobre todo en pacientes con mutaciones BRCA o con deficiencia de la recombinación homóloga (HRD, por sus siglas en inglés), ya que estas "tienen un poquito mejor pronóstico", ha señalado. Estos fármacos "han revolucionado el panorama", ha enfatizado.

Asimismo, se utilizan fármacos antiangiogénicos, que impiden la formación de nuevos vasos sanguíneos que nutren al tumor, y mirvetuximab, aprobado recientemente para la enfermedad resistente a platino. En este contexto, los anticuerpos conjugados dirigidos contra el receptor de folato-alfa, muy sobreexpresado en un alto porcentaje de tumores de ovario, están demostrando "un gran potencial en el tratamiento de los tumores de ovario pretratados con platino", lo que los convierte en una opción "muy interesante", ha recalcado.

Por último, ha mencionado la inmunoterapia, ya que pembrolizumab ha recibido aprobación reciente para pacientes con tumores resistentes a platino. Según ha subrayado Márquez Vázquez, este abordaje se ha incorporado "por fin" al tratamiento del cáncer de ovario. El especialista ha concluido remarcando la necesidad de aumentar la conciencia social sobre esta enfermedad y de que, ante la mínima sospecha o un diagnóstico confirmado, las pacientes sean "remitidas a centros altamente especializados en el manejo de este tipo de tumores".