ANAUCO Europa ha iniciado en España una búsqueda de mujeres perjudicadas por las prótesis mamarias de la firma francesa Poly Implant Prothèse (PIP) con el objetivo de que se incorporen a una nueva demanda colectiva en Francia. La entidad calcula que todavía podrían quedar alrededor de 12.000 afectadas españolas sin participar en estos procesos judiciales.
La compañía Poly Implant Prothèse (PIP) produjo durante años implantes de pecho empleando silicona industrial no autorizada para uso sanitario, en lugar del gel aprobado que declaraba utilizar. El escándalo se conoció en 2010, cuando las autoridades francesas detectaron un volumen inusual de roturas en las prótesis y ordenaron su retirada del mercado.
Se distribuyeron cientos de miles de estos implantes en todo el mundo y miles de mujeres se vieron afectadas. Se llegó a estimar que hasta 500.000 pacientes llevaban estas prótesis, comercializadas en más de 60 países.
“El problema no es solo el daño sufrido. Es que muchas mujeres no saben que pueden actuar, o no saben cómo hacerlo”, ha explicado Roberto León Parilli, presidente de ANAUCO Europa, quien sostiene que una parte relevante de las afectadas en España sigue al margen de los mecanismos de reclamación.
La asociación tiene previsto poner en marcha campañas para localizar a las afectadas, informarles y ofrecerles apoyo jurídico, en colaboración con bufetes franceses especializados. El objetivo es facilitar su incorporación a las acciones colectivas, que se pueden gestionar por vía telemática y sin necesidad de viajar a Francia.
Entre las condiciones exigidas, es suficiente con demostrar que se llevaron a cabo los implantes mediante un certificado o informe médico que acredite la colocación de las prótesis.