Casi la mitad de las muertes por cáncer en 2022 se habrían evitado con prevención, diagnóstico precoz y tratamiento

Un estudio de la IARC concluye que casi la mitad de las muertes por cáncer en 2022 podrían haberse evitado con prevención, diagnóstico precoz y tratamiento.

2 minutos

Comenta

Publicado

2 minutos

Un grupo de especialistas de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC, por sus siglas en inglés), organismo vinculado a la organización Mundial de la Salud (OMS), ha llevado a cabo un análisis que concluye que la prevención primaria, la detección temprana y el tratamiento curativo podrían haber impedido cerca del 50 por ciento de los fallecimientos por cáncer registrados en 2022.

Este estudio poblacional, difundido este lunes en la revista “The Lancet Global Health”, estima que se podrían haber evitado 4,5 millones de muertes, lo que equivale al 48 por ciento de los decesos por cáncer contabilizados ese año. Para alcanzar esa cifra habría sido imprescindible la combinación de las tres estrategias mencionadas.

En el ámbito de la prevención, los autores detallan que se centraron en los cinco grandes factores de riesgo asociados al cáncer: consumo de tabaco, ingesta de alcohol, exceso de peso corporal, infecciones y exposición a radiación ultravioleta. La prevención primaria frente a estos factores habría evitado 3,1 millones de muertes, es decir, el 33 por ciento del total.

En cuanto al peso de la detección temprana y el tratamiento curativo, las mejoras en estos ámbitos se vinculan a 1,4 millones de muertes evitables, el 14 por ciento, señalan los expertos. En relación con el cáncer de pulmón, apuntan que fue el tumor con mayor número de fallecimientos prevenibles mediante prevención primaria a escala mundial, seguido del cáncer de hígado y del de estómago, si bien los patrones difieren según el nivel del Índice de Desarrollo Humano (HDI, por sus siglas en inglés).

Disparidades entre países y regiones

El trabajo también concluye que el cáncer de mama, el colorrectal y el de próstata concentraron la mayor parte de las muertes que podrían haberse evitado gracias a la detección temprana y al tratamiento curativo. Además, pone de manifiesto grandes diferencias en la mortalidad evitable entre países, regiones y niveles de HDI, ya que la carga de muertes prevenibles resultó más elevada en los Estados con índices de desarrollo humano bajos y medios.

Los investigadores subrayan el enorme margen existente para disminuir la mortalidad mundial por cáncer mediante la extensión de las intervenciones de prevención primaria y la optimización de los programas de detección precoz y tratamiento curativo. Asimismo, remarcan la urgencia de contar con planes nacionales sólidos de control del cáncer, especialmente en países con ingresos bajos y medios.