CSIF defiende que la seguridad en el Gómez Ulla es máxima pese a la ausencia de los refuerzos prometidos

CSIF garantiza seguridad máxima en el Gómez Ulla durante la cuarentena del “MV Hondius”, pero denuncia la falta de refuerzos y el cese de 200 temporales.

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El delegado de CSIF en el Hospital Gómez Ulla, José García, atiende a los medios de comunicación, frente al Hospital Gómez Ulla, a 11 de mayo de 2026, en Madrid (España). Carlos Luján - Europa Press

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El delegado de la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) en el Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla de Madrid, José García, ha insistido este lunes en que la seguridad es “máxima” en el centro donde se mantiene la cuarentena de los españoles repatriados del “MV Hondius”, aunque ha advertido de que los refuerzos de personal comprometidos todavía no se han materializado.

Ha explicado que, pese a que desde Recursos Humanos se les comunicó la incorporación extraordinaria de entre “60 y 90 trabajadores de todas las categorías” para todo el periodo de aislamiento, “a fecha de hoy, todavía no ha llegado ninguno”. El también delegado de Prevención ha recordado que esta medida fue aprobada específicamente para reforzar la atención durante la cuarentena.

García ha indicado que no se ha producido “ninguna novedad” relevante respecto al estado de los españoles en observación, que han pasado una noche “buena” y continúan “con normalidad”, a la espera de conocer los resultados de las PCR realizadas a su llegada, junto a otras pruebas complementarias como la toma de temperatura y el registro de posibles síntomas.

Asimismo, ha valorado de forma muy positiva el operativo de llegada al hospital desarrollado el domingo. Ha descrito que “fue un dispositivo enorme”, en el que se coordinó seguridad privada y militar, se acordonó todo el recorrido de entrada y se controló el tránsito “desde el autobús hasta el ascensor que les subía a la planta”, garantizando que “tuvieron riesgo cero de contacto con nadie”.

Según ha precisado, este “riesgo cero” se mantiene, ya que la planta donde se encuentran alojados permanece clausurada al público general, sin visitas y sin acceso para personas no autorizadas para su tratamiento. Ha apuntado que serán los técnicos competentes quienes determinen si en el futuro se permiten visitas y en qué condiciones.

Denuncia por el cese de 200 temporales

Junto a la crítica por la ausencia de los refuerzos anunciados, García ha denunciado el inminente cese de 200 trabajadores temporales que desempeñan distintas tareas en el Gómez Ulla y cuyos contratos no serán renovados.

Ha subrayado que el hospital presta servicio también a los vecinos del barrio madrileño de Carabanchel, para quienes es su centro de referencia, y ha reprochado que, tras haber dado su “do de pecho”, estos profesionales “vayan a la calle sin un mínimo respeto”.

En este contexto, ha asegurado que “CSIF va a luchar, aquí, en Función Pública o donde haga falta, para que se renueve, según dice la ley, todos estos contratos que están acogidos a un proceso selectivo y que por ley se deben de renovar”.