La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha denunciado que la oferta de plazas de Formación Sanitaria Especializada (FSE) "sigue siendo insuficiente" y que, en el proceso de elección que arranca este lunes para los nuevos médicos residentes, cerca de 6.000 aspirantes se quedarán fuera.
La organización sindical ha vuelto a poner el foco en la falta de plazas convocadas, especialmente si se tiene en cuenta la "necesidad urgente" de reforzar el Sistema Nacional de Salud (SNS). Según sus datos, 15.084 médicos participarán en el proceso de adjudicación para un total de 9.276 plazas disponibles.
El sindicato sostiene que los "esfuerzos" del Gobierno por incrementar la oferta desde 2018 resultan "insuficientes". Como ejemplo, cita la especialidad de Medicina Familiar y Comunitaria, donde únicamente se han sumado 30 plazas respecto al año anterior, y la nueva especialidad de Medicina de Urgencias y Emergencias, que debuta en esta convocatoria con 82 plazas.
CSIF también ha precisado que el problema de la falta de plazas afecta igualmente a enfermería. Para este colectivo se han convocado 2.278 plazas, 108 más que en la anterior edición, frente a 8.741 profesionales admitidos al proceso, lo que supone que casi 6.500 enfermeros se quedarán sin plaza.
Déficit de personal y "pésima" planificación
Para CSIF, estas cifras chocan con la realidad del SNS, que, según recuerda, perdió 34.500 empleos netos entre agosto de 2025 y marzo de 2026, y donde se detectan "profesionales desbordados de trabajo, demora en las citas, aumento en listas de espera e incremento de la carga burocrática". Además, ha subrayado que un 28 por ciento de los médicos de Atención Primaria tiene entre 60 y 65 años, a las puertas de la jubilación.
El sindicato atribuye esta situación a una "pésima" planificación de las políticas sanitarias en las últimas décadas, que ha derivado en un "enorme déficit de profesionales", especialmente en determinadas especialidades, y ha favorecido la salida de sanitarios hacia otros países, otras comunidades autónomas o la sanidad privada por las condiciones laborales y salariales de la sanidad pública.
Ante este escenario, CSIF ha reclamado al Gobierno una "verdadera" política de demografía sanitaria; la acreditación urgente de más unidades docentes de Medicina Familiar y Comunitaria; el reconocimiento retributivo de la labor de tutorización de residentes en todas las comunidades autónomas; y la puesta en marcha de los mecanismos necesarios para desarrollar la especialidad de Enfermería Médico-Quirúrgica.
En paralelo, el sindicato exige compensaciones económicas o en tiempo por las horas extra realizadas y que la jornada laboral de los residentes se vincule a sus objetivos formativos, con el fin de impedir que se utilicen para cubrir déficits estructurales de plantilla.