La Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) subraya que la suma del diagnóstico temprano, la inmunoterapia y las terapias dirigidas ha transformado "radicalmente" la evolución de numerosos pacientes con melanoma, haciendo posibles supervivencias prolongadas e incluso respuestas sostenidas durante años.
“El melanoma es probablemente uno de los mejores ejemplos de cómo la Oncología actual evoluciona hacia una detección más precoz y un tratamiento cada vez más personalizado”, ha afirmado la vocal de la Junta Directiva de SEOM y oncóloga médica del Hospital Universitario Vall d'Hebrón de Barcelona Eva Muñoz-Couselo.
De acuerdo con el informe "Las cifras del cáncer en España", a lo largo de este año se esperan 8.074 nuevos diagnósticos de melanoma, con 4.009 casos en hombres y 4.065 en mujeres. Muñoz-Couselo ha recalcado que localizar las lesiones en fases iniciales resulta determinante para el pronóstico.
Coincidiendo con el Día Mundial del Melanoma, que se celebra este sábado, la SEOM ha puesto el foco en los progresos logrados en los últimos años en el abordaje de este tumor, dentro de la campaña "En Oncología, cada avance se escribe con mayúsculas".
La supervivencia a cinco años supera el 90 por ciento en quienes reciben el diagnóstico en estadios precoces, una mejora que los especialistas vinculan tanto al diagnóstico temprano como a la introducción de nuevas opciones terapéuticas en fases iniciales de la enfermedad.
En este sentido, la SEOM detalla que parámetros como el grosor del tumor, la presencia de ulceración, la afectación de los ganglios linfáticos o ciertas alteraciones moleculares, en especial la mutación BRAF, ayudan a definir mejor el riesgo y a personalizar las decisiones de tratamiento y el seguimiento clínico.
Avances en inmunoterapia y terapias dirigidas
La llegada de la inmunoterapia y de los fármacos dirigidos contra BRAF, un gen alterado en aproximadamente la mitad de los pacientes, ha supuesto "uno de los mayores avances recientes en cáncer".
Hace apenas diez años, el melanoma metastásico se asociaba a una expectativa de vida muy reducida; hoy, en cambio, se logran respuestas duraderas y supervivencias prolongadas en un número significativo de casos. Estas estrategias se han extendido también a etapas más tempranas del melanoma, tanto en el escenario adyuvante como en el neoadyuvante.
La SEOM alerta de que el aumento continuo de diagnósticos, junto con el mayor número de supervivientes a largo plazo, está generando nuevos retos asistenciales y obliga a reforzar la coordinación entre dermatología, cirugía, anatomía patológica, radiología, medicina nuclear y oncología médica.
Entre los principales desafíos, la sociedad científica menciona el control de los efectos adversos asociados a la inmunoterapia, el seguimiento prolongado de los supervivientes, la detección temprana de recaídas y la incorporación de herramientas de medicina de precisión y de inteligencia artificial (IA) en la práctica diaria.
En relación con la IA, los oncólogos coinciden en que comienza a desempeñar un papel "prometedor" en el cribado y diagnóstico precoz, así como en la priorización de lesiones sospechosas, con potencial para aumentar la precisión diagnóstica, optimizar recursos y acortar tiempos de espera, aunque insisten en que estas tecnologías no reemplazarán la valoración médica especializada.
La SEOM vuelve a poner el acento en la prevención y en la detección temprana mediante una fotoprotección adecuada, la autoexploración de la piel y la consulta al especialista ante cualquier lesión pigmentada nueva o que cambie de aspecto. Detectar el melanoma de forma precoz continúa siendo, recuerda la sociedad, uno de los factores más decisivos para mejorar el pronóstico de esta enfermedad.