Gripe porcina y peste porcina africana no son lo mismo: conoce sus diferencias y el riesgo de cada una para los humanos

Mientras que una puede transmitirse a humanos en determinadas variantes, otra no se contagia a personas bajo ningún concepto. Eso sí, la inocua para las personas resulta letal para el cerdo y devastadora económicamente

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Cerdo en un santuario animales en Rubí | Europapress

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La alarma recurrente en el sector ganadero cada vez que se detecta un foco de enfermedad porcina suele generar confusión entre dos patologías muy distintas que comparten primer apellido: la gripe porcina y la peste porcina africana (PPA). Ambas afectan a cerdos, pero su origen, gravedad y —sobre todo— su riesgo para la salud humana son radicalmente diferentes.

En este sentido, la clave está en si pueden o no contagiarse los humanos y la respuesta es clara: mientras que la gripe porcina sí puede transmitirse a humanos en determinadas variantes, la peste porcina africana no se transmite a personas bajo ningún concepto.

Este matiz es fundamental para evitar alarmas innecesarias cuando se detectan brotes en explotaciones ganaderas.

Este viernes las autoridades sanitarias de la Generalitat de Cataluña han confirmado la detección de un caso humano de gripe porcina A(H1N1)v en la provincia de Lleida. El afectado es un hombre de 83 años sin aparente contacto directo con cerdos. El episodio ya ha sido notificado oficialmente a la Organización Mundial de la Salud (OMS) y a los organismos europeos de vigilancia epidemiológica,

La gripe porcina: una zoonosis conocida

La gripe porcina es una enfermedad respiratoria causada por virus de la influenza tipo A, como el conocido subtipo H1N1. En 2009, una variante de este virus provocó una pandemia mundial tras dar el salto de animales a humanos.

En los cerdos suele provocar fiebre, tos, secreción nasal y pérdida de apetito, con una mortalidad baja. En humanos, los síntomas son similares a los de una gripe estacional.

Existen vacunas para el ganado porcino y protocolos de vigilancia sanitaria, lo que permite controlar su impacto tanto sanitario como económico.

La peste porcina africana: letal para el cerdo, inocua para las personas

Muy distinta es la situación con la peste porcina africana (PPA). Se trata de una enfermedad vírica hemorrágica que afecta exclusivamente a cerdos domésticos y jabalíes, con tasas de mortalidad que pueden rozar el 100%.

La PPA no es una zoonosis. No se transmite a humanos ni por contacto directo ni por consumo de carne, incluso si procede de animales infectados. Las autoridades sanitarias insisten en que no supone ningún riesgo para la salud pública.

Sin embargo, su impacto económico es devastador: obliga al sacrificio masivo de animales y puede cerrar mercados internacionales de exportación, con fuertes consecuencias para el sector porcino.

Impacto sanitario frente a impacto económico

Mientras que la gripe porcina plantea un eventual riesgo sanitario para las personas, aunque generalmente controlado, la peste porcina africana representa un problema estrictamente animal y económico. En un país como España, uno de los mayores productores y exportadores de porcino de la Unión Europea, la distinción no es menor: la alarma pública debe centrarse en la dimensión correcta del riesgo.

En términos estrictamente sanitarios, la única de las dos enfermedades que puede afectar a humanos es la gripe porcina. La peste porcina africana, pese a su gravedad para el ganado, no supone amenaza alguna para la población.