Varios equipos del Centro de Investigación Biomédica en Red (CIBER) encabezan el proyecto “Liver-Moon”, orientado a desentrañar de qué manera el trabajo por la noche y la desregulación del reloj biológico influyen en la salud y elevan la probabilidad de desarrollar enfermedades, con la meta de impulsar nuevas estrategias preventivas frente a estos efectos.
“Con 'Liver-Moon' buscamos comprender cómo la alteración del ritmo circadiano afecta a procesos clave del metabolismo y si es posible intervenir, por ejemplo, a través de la dieta o la modulación del sulfuro de hidrógeno, para reducir sus efectos sobre la salud”, ha explicado la coordinadora del proyecto, Mª Luz Martínez Chantar.
Según detalla el CIBER, la investigación se apoya en la hipótesis de que las disrupciones de los ritmos circadianos podrían desequilibrar la síntesis de sulfuro de hidrógeno (H2S), lo que desencadenaría un aumento del estrés oxidativo y un mayor riesgo de alteraciones en la función del hígado, el cerebro y el tejido adiposo, además de otros trastornos metabólicos relacionados.
Ante la escasez de datos disponibles, “Liver-Moon” plantea un abordaje innovador y multidisciplinar para generar nueva evidencia sobre cómo la alteración del ritmo circadiano condiciona la producción de H2S y sus consecuencias para la salud. Para ello, se recurrirá tanto a modelos murinos como a muestras procedentes de personas.
El equipo pretende atenuar los efectos nocivos sistémicos del trabajo nocturno mediante una intervención nutricional basada en la modificación de la proporción de proteínas de origen vegetal en la dieta, con el objetivo de favorecer la generación de sulfuro de hidrógeno. Estas estrategias se aplicarán en periodos breves, de tres semanas, y en escenarios de exposición prolongada de hasta tres meses.
En los mismos modelos murinos se administrarán por vía oral moléculas capaces de liberar H2S de manera controlada, como SG-1002 y AP39. Paralelamente, se analizará el efecto opuesto, es decir, la inhibición de las enzimas implicadas en su síntesis, entre ellas CBS, CSE y 3MPST, con el propósito de definir con mayor precisión el papel del H2S en distintos contextos y avanzar en el conocimiento del estrés oxidativo y de la función hepática y cerebral.
Posteriormente, los científicos contrastarán y verificarán los hallazgos obtenidos en los modelos animales mediante un estudio observacional en voluntarios sanos de mediana edad con ritmos circadianos alterados y en personas mayores con riesgo de desarrollar enfermedad de Alzheimer y trastornos del sueño, en quienes se evaluará la producción de H2S y de sus metabolitos relacionados.
Además de Martínez Chantar, el proyecto está codirigido por el investigador del área de Fragilidad y Envejecimiento Saludable (CIBERFES) en la Fundación de Investigación Biomédica de Salamanca (FIBSAL), Juan P Bolaños. Se trata de uno de los cuatro trabajos seleccionados en la Primera Convocatoria de Proyectos Interáreas CIBER y dispone de una financiación de 222.000 euros para un periodo de dos años.
En la iniciativa participan también el grupo CIBERDEM de Montserrat Romero de Pablos, el grupo CIBERNED de José Luis Cantero Lorente y el grupo CIBEROBN de Francisco José Ortega Delgado, que aportan su experiencia en metabolismo, neurodegeneración y obesidad.