El CIEMAT da a conocer Kresladi, primera terapia génica española que logra autorización comercial

Kresladi, terapia génica diseñada en España para la LAD-I, obtiene luz verde de la FDA y se convierte en un hito para la investigación pública.

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Sala Blanca de la Unidad de Innovación Biomédica del CIEMAT. CIEMAT

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El Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (CIEMAT) ha sido este lunes el escenario de la presentación de “Kresladi”, considerado el primer fármaco de terapia génica fruto de una investigación española que consigue autorización para su comercialización.

En fechas recientes, la Agencia Estadounidense de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) dio luz verde al medicamento de terapia génica “Kresladi” (marnetegragene autotemcel), desarrollado por la compañía Rocket Pharma, para tratar a pacientes con deficiencia de adhesión leucocitaria de tipo I (LAD-I), una inmunodeficiencia muy poco frecuente pero extremadamente grave, asociada a infecciones que pueden resultar mortales.

Este tratamiento de terapia génica fue concebido por un grupo de investigación del CIEMAT, del Área de Enfermedades Raras del Centro de Investigación Biomédica en Red (CIBERER) y del Instituto de Investigación Sanitaria Fundación Jiménez Díaz (IISFJD), con la participación del Hospital Universitario Niño Jesús en el ensayo clínico.

“Es un éxito, un hito científico de primer orden y además es una demostración de que el sistema público hace ciencia que es capaz de mejorar la vida de la gente”, ha subrayado el secretario de Estado de Ciencia, Innovación y Universidades, Juan Cruz.

En este sentido, Cruz ha remarcado el “esfuerzo inmenso” realizado por el Gobierno para orientar las terapias avanzadas hacia un modelo de equidad que “está copiando toda Europa”. “España no sólo quiere participar de verdad en la ciencia del siglo XXI. Tenemos herramientas para liderarla. Somos capaces de liderar, no todo, pero sectores importantes”, ha sostenido.

Por otro lado, la secretaria general de Investigación del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, Eva Ortega, ha puesto en valor la solidez del sistema público de investigación y la capacidad de liderazgo del CIEMAT. “También celebramos la dedicación de los equipos científicos que han hecho posible que un descubrimiento español llegue a ser aprobado por la FDA. Y sobre todo celebramos que niños afectados por una enfermedad devastadora tienen hoy una opción terapéutica que puede cambiar radicalmente su vida”, ha apuntado.

Una inmunodeficiencia grave con pocas alternativas

La deficiencia de adhesión leucocitaria tipo I (LAD-I) es una inmunodeficiencia genética rara causada por mutaciones en la proteína CD18, imprescindible para que los leucocitos puedan salir de la sangre y desplazarse hacia los focos de infección e inflamación.

Como consecuencia, los pacientes con LAD-I en su forma grave sufren infecciones repetidas y potencialmente mortales desde los primeros años de vida, además de alteraciones importantes en la cicatrización de las heridas. El tratamiento estándar hasta ahora es el trasplante alogénico de células madre hematopoyéticas, que exige un donante compatible y puede implicar complicaciones y riesgos de consideración.

El tratamiento recientemente aprobado por la FDA fue ideado y probado inicialmente en modelos experimentales por investigadores de la Unidad de Innovación Biomédica del CIEMAT, integrada también en el Área de Enfermedades Raras del CIBERER y en el Instituto de Investigación Sanitaria Fundación Jiménez Díaz (IIS.FJD). El trabajo se desarrolló bajo la dirección de Elena Almarza, actualmente directora en el departamento de operaciones técnicas de Rocket Pharma en España, y de Juan Bueren, director de la Unidad de Innovación Biomédica del CIEMAT/IIS-FJD/CIBERER.

Esta terapia génica fue licenciada a Rocket Pharma en 2016 gracias a la labor conjunta de los equipos de Transferencia de Tecnología de las instituciones españolas implicadas y al apoyo del equipo de Transferencia Tecnológica de la Fundación Botín. A partir de la firma del acuerdo de licencia, la compañía impulsó un ensayo clínico internacional en 9 pacientes con LAD-I grave, con el objetivo de demostrar la seguridad y eficacia del tratamiento y poder solicitar su autorización de comercialización.

La estrategia terapéutica aplicada en los pacientes con LAD-I se ha basado en la obtención de células madre de la médula ósea y su posterior modificación “ex vivo” para introducir el gen terapéutico, es decir, la copia funcional del gen alterado en estos pacientes, mediante un vector viral diseñado por los científicos españoles en colaboración con la University College de Londres.

Una vez corregidas genéticamente, las células fueron reinfundidas en cada paciente tras un tratamiento previo con un fármaco destinado a eliminar las células enfermas, facilitando así el injerto de las células madre modificadas que portaban el defecto genético corregido.

Los datos recogidos más de 3 años después del tratamiento indican una supervivencia mantenida de los pacientes, sin episodios de infecciones graves recurrentes ni necesidad de recurrir al trasplante de médula ósea.

“Más del 60 por ciento de estos pacientes muere antes de los dos años de vida y menos del 15 por ciento sobrevive hasta los nueve años (...). Sin embargo, los pacientes del ensayo, están sanos, vivos, sin infecciones y con una vida normal”, ha señalado Elena Almarza, senior principal scientist, Rocket Pharma.

Colaboración institucional y madurez del sistema

Durante el acto se celebró una mesa en la que se subrayó el papel clave de la colaboración institucional en el impulso de nuevos medicamentos de terapia génica. En este marco, la directora general del CIEMAT, Yolanda Benito, ha destacado que la aprobación de “Kresladi” representa un logro científico que evidencia cómo la perseverancia, el trabajo conjunto y la convicción de que la investigación pública puede transformar vidas permiten trasladar el conocimiento a la sociedad.

En la misma línea, la directora general del ISCIII, Marina Pollán, ha resaltado la “madurez” alcanzada por el ecosistema español de terapias avanzadas. “Celebramos la capacidad de nuestro sistema científico para liderar innovación biomédica de impacto global y sobre todo la oportunidad de que este avance ofrezca a niños y a familias una esperanza que hasta ahora no tenían”, ha añadido.

Por último, la directora de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), María Jesús Lamas, ha valorado especialmente la decisión de la FDA, recordando que el desarrollo de terapias avanzadas es una apuesta con escasas probabilidades de éxito y que implica “mucho riesgo y muchas incertidumbres”.