El Consejo General de Farmacéuticos anima a comunicar reacciones adversas a los medicamentos

El Consejo General de Farmacéuticos lanza una campaña para que profesionales y pacientes comuniquen reacciones adversas y refuercen la farmacovigilancia.

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La Vocalía Nacional de Oficina de Farmacia del Consejo General de Colegios Farmacéuticos, en colaboración con la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), ha puesto en marcha una nueva campaña destinada a impulsar que tanto los profesionales sanitarios como los pacientes comuniquen las reacciones adversas que puedan aparecer tras el uso de medicamentos.

En una infografía divulgativa dirigida a la ciudadanía, el Consejo General recuerda que “Una reacción adversa es una respuesta inesperada y nociva que aparece cuando tomas un medicamento o recibes un tratamiento. Pueden aparecer incluso cuando se toma el medicamento en las condiciones autorizadas para su uso”.

La organización destaca el papel “clave” del farmacéutico en la vigilancia de la seguridad de los fármacos, subrayando su cercanía al paciente y su fácil accesibilidad. No solo se resalta su función a la hora de notificar sospechas de reacciones adversas, sino también el acompañamiento al paciente durante el proceso de notificación y la labor de información sobre la relevancia de comunicar estos casos.

Dentro de esta iniciativa, el Consejo General organizó el pasado mes de junio un 'webinar' formativo para farmacéuticos con el fin de actualizar conocimientos y reforzar la notificación de reacciones adversas. La sesión corrió a cargo de Araceli Núñez, de la Unidad de Identificación de Riesgos de la División de Farmacoepidemiología y Farmacovigilancia del Departamento de Medicamentos de Uso Humano de la AEMPS, y de la vocal de la Oficina de Farmacia del Colegio Oficial de Farmacéuticos de A Coruña, Silvia Represa Veiga.

La vocal nacional de Oficina de Farmacia, Piedad García, encargada de presentar el 'webinar', remarcó la relevancia de la farmacovigilancia, recordando que las reacciones adversas a medicamentos constituyen una de las causas más frecuentes de consultas en los servicios de Urgencias y, en no pocas ocasiones, de hospitalizaciones.

Asimismo, insistió en la responsabilidad de los farmacéuticos de comunicar las reacciones adversas relacionadas con medicamentos autorizados, incluso cuando se emplean en condiciones distintas a las aprobadas. En este sentido, subrayó que “La Farmacovigilancia es un servicio profesional farmacéutico asistencial (SPFA) que nos ayuda a evaluar y mejorar los resultados de los medicamentos en cuestiones de salud”.

De acuerdo con la base de datos de Farmacovigilancia Española, Datos de Reacciones Adversas (FEDRA), en 2025 se registraron 29.346 notificaciones de sospechas de reacciones adversas a medicamentos o de acontecimientos adversos tras la administración de vacunas. Desde 1990, FEDRA ha recopilado 535.072 sospechas, siendo las más habituales fiebre, cefalea, mareos, diarrea, prurito y náuseas.

Material informativo para profesionales y pacientes

Como parte de la campaña, el Consejo General de Colegios Farmacéuticos ha elaborado una infografía específica para farmacéuticos en la que se detallan los fines de la farmacovigilancia y las claves para reconocer las posibles reacciones adversas asociadas a los medicamentos.

En este material se indica que un paciente puede comunicar al farmacéutico la aparición de uno o varios síntomas desde el inicio de un tratamiento nuevo, o bien que, durante el mismo, presente alteraciones en parámetros clínicos como la temperatura, la presión arterial o el peso, así como cambios en parámetros bioquímicos, por ejemplo la glucemia.

Aunque se recuerda que deben notificarse todas las reacciones adversas, la infografía señala como prioritarias aquellas que requieren especial vigilancia: las vinculadas a un fármaco de reciente comercialización; las que no figuran en la ficha de información del medicamento; las que son graves, aun siendo conocidas; las que afectan a grupos vulnerables, como la población infantil, y las que se relacionan con una malformación congénita.

En paralelo, se ha difundido otra infografía dirigida a pacientes, en la que se explica qué es una reacción adversa producida por un medicamento, las razones por las que se pueden producir y qué pasos seguir si el paciente percibe algún cambio en su estado de salud tras tomar un fármaco.

En este último documento se recomienda que, ante la sospecha de estar sufriendo una reacción adversa, el paciente consulte con su médico o con el farmacéutico, quienes podrán orientarle sobre cómo proceder con el tratamiento y encargarse de notificar la sospecha a las autoridades sanitarias. También se recuerda que el propio paciente puede comunicarla directamente a través de la web “www.notificaRAM.es”.