El ECDC alerta del avance de la resistencia antimicrobiana en Salmonella y otras bacterias de transmisión alimentaria

Un informe del ECDC y la EFSA alerta del aumento de resistencias a antimicrobianos en bacterias transmitidas por alimentos y reclama reforzar el enfoque One Health.

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La resistencia a los antimicrobianos en bacterias habituales vinculadas al consumo de alimentos, como 'Salmonella' y 'Campylobacter', continúa representando un importante reto de salud pública en Europa. Así lo recoge un nuevo informe elaborado por el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) y la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA).

El documento examina datos de resistencia a los antimicrobianos (RAM) correspondientes al periodo 2023-2024 remitidos por los Estados miembros de la Unión Europea, así como por Reino Unido, Islandia, Noruega, Montenegro, Macedonia del Norte y Suiza. El análisis abarca bacterias aisladas de personas, de animales destinados a la producción de alimentos y de carne procedente de estos animales.

De acuerdo con los resultados, una proporción elevada de 'Campylobacter' y 'Salmonella', tanto en humanos como en animales de abasto, continúa mostrando resistencia a la ciprofloxacina, un antimicrobiano clave en el abordaje de infecciones graves en personas.

Mientras que la resistencia de 'Salmonella' en animales de producción se ha mantenido elevada de forma sostenida, en los últimos años se ha observado un incremento de la resistencia en infecciones humanas por 'Salmonella'. El ECDC califica esta evolución de "preocupante", ya que la resistencia a la ciprofloxacina reduce la eficacia de las alternativas terapéuticas disponibles.

En el caso de 'Campylobacter', la resistencia está tan extendida en Europa que la ciprofloxacina ha dejado de recomendarse para el tratamiento de las infecciones humanas. Para preservar su utilidad en medicina humana, se han limitado sus indicaciones en animales.

El informe señala igualmente que una alta proporción de 'Salmonella' y 'Campylobacter', tanto en muestras humanas como en animales destinados a la producción de alimentos, presenta resistencia frente a antimicrobianos de uso frecuente como la ampicilina, las tetraciclinas y las sulfonamidas.

Otro de los hallazgos relevantes es la detección de bacterias 'E. coli' productoras de carbapenemasas en animales de producción y en carne en varios Estados, un fenómeno que, según el informe, requiere una vigilancia específica. Los carbapenémicos son antimicrobianos de último recurso en humanos y no están autorizados en animales de abasto. El número de notificaciones va en aumento y las fuentes de estas detecciones necesitan ser investigadas con mayor profundidad.

Descensos de resistencia en varios países europeos

A pesar de estas señales de alarma, el informe subraya que varios países han comunicado descensos en la resistencia a determinados antimicrobianos en los últimos años, lo que evidencia que las medidas dirigidas pueden ser efectivas.

En 'Salmonella', la resistencia de las cepas humanas a la ampicilina y a las tetraciclinas se redujo de forma significativa en la última década en 19 y 14 países, respectivamente. A nivel de la UE también se observaron tendencias favorables en animales de producción, con descensos de la resistencia a las tetraciclinas en pollos de engorde y a la ampicilina y las tetraciclinas en pavos.

En relación con 'Campylobacter', la resistencia a la eritromicina, tratamiento de primera elección frente a las infecciones por esta bacteria en humanos, ha disminuido en varios países durante los últimos diez años, tanto en personas como en determinados animales destinados a la producción de alimentos.

Además, la resistencia combinada a antimicrobianos de importancia crítica, es decir, la resistencia simultánea a más de uno de estos fármacos, se mantiene en general en niveles bajos en 'Salmonella', 'Campylobacter' y 'E. coli'.

En contraste con estas mejoras, el informe indica que los progresos se han frenado en el caso de 'E. coli', donde los niveles de resistencia a ciertas sustancias en aves de corral se han estabilizado en lugar de seguir descendiendo. No obstante, algunos países sí han conseguido reducir la resistencia a los antimicrobianos en animales de producción, contribuyendo a una mejora global en el conjunto de la UE.

Impulso al enfoque 'One Health' para frenar la RAM

El científico jefe del ECDC, Piotr Kramarz, recuerda que la resistencia a los antimicrobianos en bacterias comunes transmitidas por alimentos pone de relieve la "estrecha relación" entre la salud humana, la salud animal y el sistema alimentario.

Por este motivo, anima a los Estados a seguir avanzando en un enfoque 'One Health' (Una Salud), que asume la interdependencia de estos tres ámbitos. "Proteger la eficacia de los antimicrobianos requiere una acción coordinada mediante un sólido enfoque de 'Una Salud', ya que la resistencia a los antimicrobianos nos afecta a todos", ha destacado Kramarz.

El ECDC subraya que, aunque se han registrado avances en determinados frentes, el uso prudente y continuado de los antimicrobianos en todos los sectores, junto con medidas eficaces de prevención de infecciones, mejora de la salud animal y refuerzo de la seguridad alimentaria, sigue siendo imprescindible para contener la aparición y diseminación de bacterias resistentes y salvaguardar la salud pública en toda Europa.