El Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) ha decidido enviar a un especialista del Grupo de Trabajo de Salud de la UE al crucero afectado por el brote de hantavirus. El experto ya se encuentra a bordo del buque con el objetivo de analizar sobre el terreno la situación y coordinar la respuesta de salud pública junto con los estados miembros implicados.
“Aún existen muchas incógnitas sobre este brote de hantavirus y es importante que adoptemos un enfoque preventivo en este momento para reducir la probabilidad de una mayor transmisión. Un experto del ECDC se encuentra a bordo del barco para obtener más información y orientar las medidas de salud pública”, ha explicado la doctora Pamela Rendi-Wagner.
El organismo europeo subraya que, dada “la limitada información epidemiológica disponible actualmente, el largo período de incubación del virus y el potencial de transmisión de persona a persona del hantavirus Andes, se deben considerar medidas de precaución, incluida la evacuación médica de los pasajeros sintomáticos, la tripulación y los contactos cercanos”.
En su nota pública, el ECDC recalca que, de acuerdo con la evidencia disponible hasta ahora, “el riesgo para la población general en Europa sigue siendo muy bajo y no se prevé una transmisión generalizada”. Añade que cualquier posible cadena de contagios probablemente se mantendrá acotada gracias al tipo de contacto necesario para la transmisión, a las medidas de prevención y control de infecciones que se han puesto en marcha en el barco y durante el desembarque, así como al seguimiento posterior.
Sin embargo, el centro europeo admite que “persisten importantes incertidumbres y se están llevando a cabo investigaciones para determinar dónde y cómo contrajeron el virus las personas, así como el grado de exposición entre los pasajeros y la tripulación”.
En relación con el origen de la infección en los viajeros, el ECDC señala que la hipótesis principal es que parte de los pasajeros habrían estado expuestos al ANDV durante su estancia en Argentina, antes de embarcar, país donde el virus es endémico. Posteriormente, estos casos iniciales podrían haber transmitido el virus a otros pasajeros durante el crucero.
“En esta etapa inicial de la investigación, con información limitada disponible, consideramos que todos los pasajeros del barco son contactos estrechos, debido al entorno cerrado y a las áreas y actividades sociales compartidas, en consonancia con el principio de precaución”, indica.
Posible transmisión y riesgo en Europa
EL ECDC indica que, incluso si se produjera la transmisión del ANDV a partir de pasajeros evacuados del barco, recuerda que no se transmite fácilmente, por lo que “es improbable que cause muchos casos o un brote generalizado en la comunidad”, siempre que se apliquen de forma adecuada las medidas de prevención y control de infecciones.
Asimismo, el centro europeo remarca que el reservorio natural del ANDV no existe en Europa, por lo que no se espera su establecimiento en las poblaciones de roedores ni una transmisión de roedores a humanos en territorio europeo.
Por ello, insiste en que “el riesgo para la población general de la UE derivado de la propagación del virus ANDV desde este brote en un crucero es muy bajo”.
Respecto al manejo de los pasajeros tras el desembarco, el ECDC indica que quienes presenten síntomas deberán someterse a pruebas diagnósticas mediante serología o PCR. No obstante, advierte de que un resultado negativo no excluye la infección ni descarta la posible excreción posterior del virus.