La presidenta de la Comisión Deontológica Nacional del Consejo General de Enfermería, Tayra Velasco, ha subrayado que el nuevo Código Ético y Deontológico de la Enfermera Española integra “todos los cambios sociales, legislativos y normativos” que se han producido a lo largo de los últimos cuarenta años.
Este texto, validado hace unos meses por la Asamblea de presidentes de la Organización Colegial, “va a ser un salto cualitativo a una mejor atención de toda la ciudadanía”, ha remarcado Velasco durante su intervención en la II Jornada Deontológica Nacional de Enfermería celebrada en Madrid. A su juicio, “supone la brújula de actuación para todas las enfermeras”.
En la cita, promovida por el Consejo General de Enfermería junto con su Instituto de Formación Sanitaria (ISFOS) y la Comisión Deontológica Nacional de Enfermería, ha tomado la palabra también el presidente de la institución, Florentino Pérez Raya, quien ha recalcado que la deontología “no es un marco rígido, sino una guía viva que evoluciona con la sociedad” y con el propio ejercicio profesional.
Esta rama “es el reflejo de nuestros deberes, pero también de nuestra identidad”, ha insistido Pérez Raya, que ha recordado que la Enfermería “no solo se define por lo que hace, sino por cómo y por qué lo hace”. Asimismo, ha defendido que “debemos insistir en que una profesión enfermera fuerte y bien valorada por la sociedad, en general, debe sustentarse en pilares como el respeto a la dignidad del paciente, la promoción del bienestar, la justicia y la equidad, entre otros factores”.
En esta línea, desde el Consejo General de Enfermería han puesto en valor que el nuevo código se configura como un instrumento de referencia para los profesionales, la ciudadanía y las personas atendidas. El documento reúne 108 artículos distribuidos en 27 áreas temáticas, con el propósito de asegurar una práctica ética enfermera responsable, eficaz, eficiente y efectiva, orientada siempre al cuidado digno de las personas.
Búsqueda de la excelencia profesional
“El objetivo de la deontología es la búsqueda de la excelencia profesional”, ha continuado Velasco, quien ha precisado que el Código renovado sirve de apoyo a las enfermeras “durante su praxis profesional a la hora de consultar cualquier tipo de duda que tengan en torno, por ejemplo, a la confidencialidad, al consentimiento informado, a la historia clínica”.
Tras abordar en la jornada cuestiones como los conflictos éticos en la práctica asistencial y el papel clave de la comunicación y de los consentimientos informados, la presidenta de la Comisión Deontológica Nacional del Consejo ha recordado que están “pendientes de que la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia (CNMC) realice su informe preceptivo, puesto que es uno de los nuevos requisitos que se establecen para que entre en vigor”.
“Vivimos tiempos cambiantes e inciertos en los que los sistemas sanitarios se ven obligados a transformarse por el impacto del envejecimiento poblacional, las enfermedades crónicas, las desigualdades sociales, la presión asistencial y la digitalización”, ha expuesto el presidente del Consejo Internacional de Enfermeras (CIE), José Luis Cobos, quien ha defendido que, por este motivo, “la Enfermería no puede permanecer en silencio ni a la espera”, sino “liderar”.
En esta misma línea, Cobos ha remarcado que el Código Ético de la Enfermería a nivel internacional “es un marco imprescindible” que “recuerda el compromiso con la persona, con la sociedad, con la profesión”. En cuanto al código de ámbito nacional, ha apuntado que “actualiza los principios” que deben regir la actuación enfermera, ha concluido.