El trastorno por trabajo a turnos es real y podría llegar a reconocerse como enfermedad profesional, según un experto

Expertos alertan de que el trabajo a turnos deteriora la salud, eleva el riesgo de errores y podría reconocerse como enfermedad profesional.

2 minutos

Publicado

2 minutos

El director del Instituto de Investigaciones del Sueño, el doctor Diego García-Borreguero, ha subrayado que el "trastorno por trabajo a turnos" es "algo real, con evidencias científicas, que está definido oficialmente", y que "podría ser considerado como una enfermedad profesional".

"Al trabajar por turnos, dormimos en un contexto fisiológico que produce un sueño de peor calidad, menos profundo y con despertares frecuentes, lo que hace que nuestro cerebro no se recupere adecuadamente y no estemos lo suficientemente preparados para el máximo rendimiento", ha señalado durante su intervención en la "I Jornada sobre el Impacto del Trabajo a Turnos".

A su entender, esta situación genera "mayor propensión a cometer errores" durante la actividad laboral. Así lo ha manifestado en este encuentro impulsado por la Asociación Profesional de Controladores de Tránsito Aéreo (APROCTA), los sindicatos españoles de Pilotos de Líneas Aéreas (SEPLA) y de Maquinistas Ferroviarios (SEMAF), los colegios Oficial de Médicos de Madrid (ICOMEM), Oficial de Metges de Barcelona (COMB) y de Oficiales de la Marina Mercante (COMME), y la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC).

"El índice de morbilidad de un trabajador a turnos a los 50 años es el mismo que el de otro trabajador sin turnos de 65 años, por lo que su esperanza de vida es menor", ha proseguido, antes de precisar que estos profesionales "tienen un 65 por ciento más de probabilidades de tener deterioro cognitivo, siete veces más posibilidades de padecer hipertensión arterial o cuatro veces más probabilidades de desarrollar una enfermedad coronaria".

En la misma línea, ha detallado que "las probabilidades de sufrir un ictus isquémico aumentan un 4 por ciento por cada cinco años trabajando por turnos". Del mismo modo, ha remarcado que se trata de "un factor de riesgo para padecer cáncer", dado que existe "un 20-50 por ciento más de probabilidades de tener un cáncer de mama, un 25-35 por ciento más para el de próstata y un 11-25 por ciento más para el colorrectal".

Impacto de la fatiga y la desincronización circadiana

"La fatiga y la desincronización circadiana afectan a las disrupciones cognitivas, al sistema físico, al afectivo y a la calidad del rendimiento del servicio, siendo responsables del 21-27 por ciento de los accidentes laborales", ha indicado el catedrático de Psicología Diferencial de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), Juan Francisco Díaz-Morales. Además, ha apuntado que la "asincronía" derivada de vivir al margen del ritmo biológico hace que la persona termine habituándose "a determinados síntomas, como la somnolencia, lo que puede generar una falsa sensación de autoconfianza".

Todo ello se enmarca en un escenario en el que, según se ha puesto de relieve en esta jornada celebrada en Madrid, en la sede de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA), se estima que alrededor de dos millones de personas desempeñan su labor en régimen de turnos en España y que, en el conjunto de Europa, suponen en torno al 20 por ciento de los trabajadores en activo.

"Gestionar el riesgo de fatiga es un factor esencial para la seguridad que implica el compromiso y la responsabilidad de los reguladores, las compañías y los profesionales", ha recalcado, en referencia al ámbito que representa, el subdirector del Departamento Técnico de SEPLA, Ángel González. Tanto él como el resto de intervinientes han defendido la necesidad de "avanzar hacia modelos de organización del trabajo que reduzcan los efectos negativos de la turnicidad".