El Tribunal de Cuentas Europeo alerta de que la eficacia del Plan contra el Cáncer está en peligro

El Tribunal de Cuentas Europeo avisa de solapamientos, falta de metas claras y dudas de financiación que amenazan el Plan Europeo de Lucha contra el Cáncer.

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El Tribunal de Cuentas Europeo ha difundido este jueves un informe en el que avisa de que la efectividad del Plan Europeo de Lucha contra el Cáncer (PELC) “corre el riesgo de verse comprometida”, a causa de “la falta de un marco de supervisión, una sostenibilidad incierta y unas perspectivas poco claras después de 2027”.

La estrategia fue aprobada por la Comisión Europea en 2021 para reforzar la prevención, el diagnóstico precoz, la atención y el tratamiento, así como la calidad de vida de pacientes y supervivientes de cáncer, segunda causa de mortalidad en la Unión Europea, con un impacto económico estimado en más de 100.000 millones de euros al año. Para ello se fijó un presupuesto inicial de 4.000 millones de euros dentro del marco financiero plurianual 2021-2027.

“El cáncer es, indudablemente, una de las peores plagas de nuestra época, ya que, en la UE, una de cada dos personas será diagnosticada con esta enfermedad en algún momento de su vida”, ha indicado el miembro del Tribunal de Cuentas Europeo responsable de la auditoría, Klaus Heiner Lehne.

El documento resalta que la puesta en marcha del PELC ha impulsado numerosas actuaciones frente al cáncer en el conjunto de la UE. A raíz de esta estrategia, cuatro Estados miembros han elaborado nuevos planes nacionales contra el cáncer y otros 10 han revisado y actualizado los que ya tenían en vigor.

“Esto demuestra que la coordinación y las herramientas a escala de la UE en el marco del PELC pueden ser un catalizador de la actuación nacional”, subraya el informe.

No obstante, los auditores llaman la atención sobre solapamientos entre proyectos de características similares y la duplicación de iniciativas que “están socavando” la eficacia del plan. Como ejemplo, el texto menciona la existencia de dos redes dirigidas a jóvenes supervivientes de cáncer, la Red de la UE de jóvenes superviviente de cáncer y “Outodoor Against Cancer Connects Us”, que la Comisión pretende reemplazar por una única red que integre ambas estructuras.

En la misma línea, el Tribunal de Cuentas advierte de que varios proyectos financiados por la UE, como aplicaciones móviles para prevención y sensibilización, persiguen fines y públicos muy parecidos, lo que implica duplicar esfuerzos y recursos y, en consecuencia, un uso poco eficiente de los fondos europeos.

Asimismo, detalla que otros proyectos, aunque bien diseñados, han tenido problemas para generar resultados duraderos porque no han sido asumidos ni integrados por los Estados miembros.

Disparidades entre países en prevención y cribados

El informe también pone de manifiesto que persisten notables desigualdades entre países de la Unión Europea en la atención al cáncer, sobre todo en materia de prevención y programas de cribado.

Como ejemplo, señala que las tasas de vacunación frente al virus del papiloma humano (VPH) en niñas menores de 15 años oscilan entre el siete por ciento en Bulgaria y el 91 por ciento en Portugal, con una media del 64 por ciento en el conjunto de la UE, cuando el objetivo fijado es alcanzar el 90 por ciento en 2030. En Bulgaria, Estonia y Letonia, las coberturas de vacunación se han reducido durante la última década.

Del mismo modo, se observan diferencias muy marcadas en la participación en el cribado de cáncer de mama. Aunque en Dinamarca, Finlandia, Suecia y Eslovenia la participación supera el 75 por ciento, sigue por debajo del 40 por ciento en Rumanía, Chipre, Eslovaquia, Hungría, Bulgaria, Letonia y Polonia. Más de la mitad de los países de la UE, entre ellos Alemania, Francia e Italia, han comunicado una caída en la participación en estos programas de detección.

Por otra parte, el Tribunal subraya que el PELC no dispone de objetivos cuantificables, ni de una fecha de finalización clara ni de un conjunto coherente de indicadores, lo que complica medir los progresos y valorar el impacto del plan a largo plazo.

En cuanto al futuro, los auditores recuerdan que el plan se enfrenta a un escenario incierto, ya que el presupuesto global de UEproSalud se redujo en más de un 35 por ciento en 2024, con un recorte cercano a 1.000 millones de euros. A partir de 2027, la orientación y la financiación de la UE siguen sin definirse y dependerán del próximo marco financiero plurianual 2028-2034.

Marcar hitos y garantizar la financiación

“El Plan Europeo de Lucha contra el Cáncer es la estrategia clave de la UE en para hacer frente a esta enfermedad, pero sin una aplicación más coherente, unos hitos claros y una seguridad financiera futura, no alcanzará todo su potencial”, ha insistido Klaus Heiner Lehne.

En este sentido, la auditoría recalca que, si las medidas previstas en el plan no se trasladan a políticas nacionales, no se garantizan esquemas de financiación a largo plazo ni se crean estructuras que aseguren su continuidad, existe el riesgo de que muchas acciones del PELC no se conviertan en mejoras estables con efectos reales sobre la población.

Con la información analizada, el Tribunal recomienda a la Comisión que detecte posibles solapamientos entre proyectos y fomente sinergias futuras; que colabore con los Estados miembros para definir vías que aseguren la sostenibilidad de las iniciativas; y que priorice aquellas acciones con mayor capacidad de impacto y de reducción de desigualdades.

Al mismo tiempo, insta a la Comisión a diseñar un marco de supervisión con indicadores que permitan seguir los avances del Plan y emplearlo para evaluar los resultados y la contribución de las medidas previstas, así como para disminuir las diferencias entre países y dentro de cada uno de ellos.