Especialistas destacan un desembarco de extrema cautela por la presión mediática y política

Epidemiólogos avalan la seguridad del desembarco del 'MV Hondius' en Tenerife, aunque critican la complejidad del operativo por la presión mediática.

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El crucero MV Hondius fondea cerca del puerto de Granadilla, a 10 de mayo de 2026, en Granadilla de Abona, Tenerife, Islas Canarias (España). Ubay Rodríguez - Europa Press

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Expertos epidemiólogos de Sanidad Exterior han evaluado el dispositivo de desembarco del crucero 'MV Hondius' en el puerto de Granadilla (Tenerife) y consideran que se está “gestionando con un nivel de precaución extremadamente alto”, previsiblemente “influido por la presión mediática y política sobre la gestión del caso”. A su juicio, la operación podría haberse organizado con un esquema menos complejo y aun así “garantizarse la seguridad”, pero se ha “complicado en exceso” ante “la dificultad de controlar la situación informativa”.

En cualquier caso, subrayan en declaraciones a SMC recogidas por Europa Press que el operativo “garantiza la seguridad para todos” y que, aunque aún pueda detectarse algún caso adicional muy vinculado a los ya identificados, expuesto durante el crucero o en vuelos con pasajeros sintomáticos, “no son esperables contagios derivados la operación o los aislamientos”.

El epidemiólogo Salvador Peiró, del Área de Investigación en Servicios de Salud y Farmacoepidemiología de la Fundación para el fomento de la investigación sanitaria y biomédica de la Comunidad Valenciana (FISABIO), remarca a SMC que “la llegada del crucero con potenciales contactos de casos de hantavirus, por el momento todos asintomáticos, se está gestionando con un nivel de precaución extremadamente alto”.

A su entender, “tal y como se ha organizado el operativo (protocolos específicos de desembarco, aislamiento, seguimiento de contactos y repatriación), el riesgo para la población general, tanto de Tenerife como de cualquier otro lugar, puede considerarse prácticamente inexistente”. Añade que “en los próximos días aún sería posible que apareciera algún nuevo caso en personas (estrechamente relacionadas con los casos conocidos) expuestas previamente durante el crucero o en algún vuelo con casos sintomáticos” pero “no son esperables contagios derivados del operativo realizado en Canarias o los aislamientos”.

En la misma línea, Mar Faraco, expresidenta y actual secretaria de la Asociación de Médicos de Sanidad Exterior (AMSE) y jefa de Servicio de Sanidad Exterior en Huelva, recalca en declaraciones a SMC recogidas por Europa Press que “el protocolo contemplado y las medidas que en él se describen garantizan la seguridad para todos”.

“Complicado en exceso” por el impacto informativo

Faraco admite que el diseño del dispositivo “en algunos aspectos es complicado en exceso, muy posiblemente por el impacto mediático que tiene el brote a nivel local, nacional e internacional. Entiendo estas decisiones, llamémoslas 'exageradas', ante la dificultad de controlar la situación informativa --añade--. Sin ser el foco informativo mundial (y la presión que supone esa atención), se podría garantizar la seguridad con menor complejidad”.

Esta especialista en Sanidad Exterior recuerda que un desembarco en fondeo resulta mucho más complejo para todos los participantes y que “se podría hacer con seguridad con el buque atracado”. Considera que “habrán pesado mucho en la decisión circunstancias diferentes a la protección de la salud pública”, tanto en el planteamiento del desembarco como en “la decisión sobre las cuarentenas estrictas de personas asintomáticas en un hospital de referencia”.

En esta misma dirección, Pedro Ignacio Arcos González, médico especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública, profesor de Epidemiología y director de la Unidad de Investigación en Emergencia y Desastre de la Universidad de Oviedo e investigador asociado de la Universidad de Oxford (Reino Unido), indica a SMC que los protocolos aplicados “son realmente una versión 'reforzada' de los protocolos conocidos y establecidos en la literatura para la gestión de este tipo de situaciones”.

Subraya que “no hay nada nuevo en ellos y son correctos, excepto el enorme nivel de aislamiento de seguridad introducido y que, en este caso, quizás haya estado influido por la presión mediática y política sobre la gestión del caso”.

Medidas estrictas pero justificadas

Por otro lado, José Miguel Cisneros Herreros, jefe de Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla, sostiene que las actuaciones de alto nivel incluidas en el protocolo para asegurar la prevención y el control de este brote “en una situación con incertidumbres como esta resultan justificadas, aunque sean molestas para los pasajeros cuarentenados”.

Finalmente, Consuelo Giménez Pardo, profesora titular de la Universidad de Alcalá y vocal de Gestión del Conocimiento e Investigación de Médicos del Mundo, recuerda en declaraciones a SMC recogidas por Europa Press que “desde siempre las travesías por mar, por lo que implica de individuos encerrados en espacios pequeños en situaciones de contacto próximo, han generado transmisión de enfermedades infecciosas que suponían un paso de cuarentena por lazaretos antes de adentrarse en puertos seguros”.

Señala que, en el caso del crucero, “la alarma ha sido máxima con un despliegue de información que no veíamos desde la covid-19 que nos indica que el miedo sigue ahí” y que “los movimientos de personas, animales y el comercio, la invasión cada vez mayor de ecosistemas propios de animales por parte del hombre y el riesgo de transmisión de enfermedades zoonóticas, pero, también la rapidez con la que nos movemos hace que lleguemos más rápido a cualquier parte del mundo de lo que tarda el periodo de incubación de una enfermedad infecciosa”.

Concluye destacando la “baja letalidad de este virus, pero esto, sin duda, volverá a pasar con otros organismos y deberemos estar preparados, por una parte, invirtiendo en vigilancia epidemiológica, y por la otra, aplicando los protocolos que existen y se revisan periódicamente ante las diferentes situaciones de emergencia”.

“Pero, sobre todo, la necesidad básica de trabajar de manera coordinada con afán constructivo entre todos --recomienda--: políticos, científicos, organizaciones no gubernamentales y sociedad civil, entendiendo que esta 'guerra' frente a las enfermedades infecciosas es larga y será dura, quizás con pequeños éxitos en algunas batallas, pero que nos va a mantener siempre en guardia. Nos va la supervivencia como especie en ello”, advierte.