La secretaria del Consejo General de Colegios Oficiales de Dietistas y Nutricionistas (CGCODN), Lydia Serrano, defiende la necesidad de aplicar impuestos a los productos con "azúcar añadido", grasas "de mala calidad" y "sal", y al mismo tiempo destinar subvenciones a "los productos frescos".
"Hay evidencia de que esta combinación de impuesto a los alimentos no saludables y subvenciones a los alimentos frescos de consumo local, en conjunto, son más efectivas que si únicamente aplicamos una de las dos", ha indicado Serrano durante la jornada 'Comer sano no es un tema menor. Regulando la publicidad de alimentos no saludables', celebrada este lunes en Madrid.
En este foro, desarrollado en el Congreso de los Diputados, la representante del CGCODN ha insistido en que, respecto a estas "medidas fiscales y comerciales", "hay que ser valientes para aplicarlas y, sobre todo, evaluarlas y generar sanciones concretas, también".
En la misma sesión, la subdirectora general de Promoción de la Salud y Prevención del Ministerio de Sanidad, Estefanía García, ha destacado las políticas públicas impulsadas desde Sanidad, como "el Plan Estratégico Nacional para la Reducción de la Obesidad Infantil", en el que "participan 18 Ministerios" y que dispone de "un Consejo Asesor con diversas asociaciones de todo tipo".
Sobre la obesidad infantil, la doctora Susana Viver, miembro de la Junta Directiva de la Asociación Española de Pediatras de Atención Primaria (AEPap), ha advertido de que "tenemos un problemón", ya que "es una pandemia". Aunque reconoce que en los últimos años se ha avanzado "discretamente" en este "problema importantísimo de salud", ha admitido que "estamos estancados" y ha descrito algunas situaciones clínicas que observan en las consultas.
Viver ha señalado que "antes no se veía" el hígado graso en menores y ahora "es muy frecuente" por el elevado consumo de "azúcares de absorción rápida". También ha recordado que "la diabetes tipo 2 antes no existía en niños" y que, en cuanto al "riesgo cardiovascular, está bajando la edad", aunque todavía no se manifieste de forma clara en población infantil.
Impacto de los ultraprocesados en la salud infantil
En línea con este análisis, la doctora Patricia Estevan, del Grupo de Nutrición y Obesidad de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC), ha puesto el foco en los ultraprocesados y su efecto en niños y adolescentes. Según ha expuesto, en menores estos productos se asocian con obesidad, trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), alteración de los mecanismos de autorregulación, colesterol elevado, dificultades para conciliar el sueño, estrés, síndrome metabólico y ansiedad.
Ha recalcado que estos "no son alimentos, son productos industriales a partir de alimentos", con "muchas calorías por gramo y muy poco valor nutricional". Estevan ha añadido que resultan "muy sabrosos" y están "diseñados para comer en exceso". Con su ingesta, "liberas hidratos de manera muy rápida", lo que provoca "un subidón de azúcar", y además "desplazan a los productos frescos de la cesta de la compra".
Para esta médica de familia, los fabricantes de ultraprocesados destinan "un gasto muy importante en publicidad y marketing", lo que considera "el centro del problema". Por ello, y en coherencia con el tema central de la jornada, plantea "eliminar la publicidad de todos los medios", ya que, en su opinión, "no hay que regular, hay que restringir", porque "las condiciones de vida" dejan "poco margen de elección".
En la misma línea, la representante de la Federación de Asociaciones de Enfermería Familiar y Comunitaria (FAECAP), Silvia Domínguez, ha incidido en el "gran impacto de la publicidad", por lo que, a su juicio, "tiene que regularse e incluso prohibirse". Argumenta que "la obesidad infantil sigue siendo un problema estructural y desigual con consecuencias directas para la salud".
Rol clave de la Enfermería y cultura alimentaria
"La Enfermería Familiar y Comunitaria y la Escolar desarrollan un papel esencial como agente de salud", ha reivindicado Domínguez, subrayando que estos profesionales abordan "determinantes sociales y ambientales". Ha recordado que "La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda actuar en entornos alimentarios" y ha remarcado que "afecta más el código postal que el código genético".
"Encontramos problemas a la hora de desarrollar hábitos saludables", ha reconocido de nuevo Serrano, aunque considera que "sí que se percibe" y existe "conciencia social del peligro". En este contexto, ha reclamado facilitar el acceso de la población al dietista-nutricionista y ha animado a reforzar "la cultura alimentaria" mediante "patrones dietéticos saludables".
Las jornadas también han abordado las consecuencias de una dieta inadecuada en la edad adulta. Estevan ha señalado que "se relaciona con depresión, trastornos de la movilidad intestinal, hipertensión, diabetes, síndrome metabólico y cáncer". Según ha indicado, hay "un aumento de mortalidad por todas las causas" vinculado a estos hábitos, y ha instado a "comer menos" y "moverse más".
"Queremos llegar a la vejez en el mejor estado posible", ha apuntado la representante de semFYC. Frente a ello, Serrano ha criticado "el ritmo acelerado de las sociedades", que no permite "practicar el hábito de la cocina" y "afecta bastante a la salud". A su juicio, "cocinar y dedicar ese tiempo" contribuiría a la "educación del gusto", ya que "alimentos con potenciadores del sabor están alterando aspectos fisiológicamente naturales de lo que es el gusto".