Investigadores españoles reciben un premio internacional por desvelar metabolitos clave de la dieta mediterránea vinculados a la salud del cerebro

Un estudio del CEBAS-CSIC premiado por la ACS demuestra cómo metabolitos de la dieta mediterránea llegan al cerebro y se asocian a protección neuronal.

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Científicos españoles, premiados por identificar metabolitos clave de la dieta mediterránea asociados a salud cerebral CEBAS-CSIC

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Un grupo de científicos del Centro de Edafología y Biología Aplicada del Segura, perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CEBAS-CSIC), ha obtenido el “Premio al Mejor Artículo de Investigación 2026” de la Sociedad Estadounidense de Química (ACS, por sus siglas en inglés) gracias a un estudio en el que identifican metabolitos esenciales de la dieta mediterránea relacionados con la salud cerebral.

El trabajo, coordinado por los doctores Antonio González Sarrias y Ángela Ávila Gálvez y publicado en la revista especializada “Journal of Agricultural and Food Chemistry”, demuestra que compuestos procedentes de alimentos característicos de este patrón alimentario, como la granada, la aceituna, los cítricos y la uva, pueden alcanzar el cerebro y contribuir potencialmente a protegerlo frente a enfermedades neurodegenerativas.

“El estudio demuestra por primera vez que metabolitos derivados del consumo de alimentos de la dieta mediterránea son capaces de llegar al tejido cerebral y estar en contacto con sus células”, ha explicado el primero de estos expertos, quien considera que ello “es clave porque aporta una base científica a los beneficios que se atribuyen a estos alimentos frente a enfermedades como el Alzheimer y el Parkinson”.

Por este motivo, la investigación ha sido seleccionada entre más de 80 propuestas internacionales para recibir este reconocimiento, que distingue trabajos con gran impacto científico, solidez metodológica y capacidad para orientar futuras líneas de estudio. El artículo ofrece evidencia inédita sobre el destino biológico de los polifenoles tras su ingesta en condiciones dietéticas realistas, analizando con un nivel de detalle sin precedentes la farmacocinética y la distribución en el cerebro de metabolitos fenólicos después del consumo de una combinación de alimentos mediterráneos en dosis equivalentes a las de la alimentación humana.

En el estudio se han identificado 39 metabolitos fenólicos en plasma y hasta 20 en tejido cerebral, lo que indica que una fracción relevante de estos compuestos —modificados por el metabolismo y la microbiota intestinal— logra atravesar la barrera hematoencefálica. Además, los investigadores han corroborado estos resultados mediante un modelo in vitro de células endoteliales humanas que reproduce dicha barrera, constatando que el transporte es más eficaz cuando los compuestos se consumen mezclados, tal y como sucede en una dieta real.

Un estudio con dosis comparables a la dieta habitual

“No estamos hablando de dosis farmacológicas, sino de cantidades equivalentes a la dieta de una persona”, ha insistido González Sarrias, que ha añadido que “esto hace que los resultados sean especialmente relevantes desde el punto de vista de la salud pública”. Asimismo, ha subrayado que “no es un solo polifenol el que actúa, sino la combinación de muchos, tal y como ocurre en la dieta mediterránea”, y ha remarcado que, “mezclados, el transporte al cerebro es más eficiente”.

En relación con los polifenoles, el trabajo recuerda que se trata de compuestos bioactivos presentes de forma natural en alimentos de origen vegetal y ampliamente vinculados a efectos beneficiosos para la salud. En el caso de la granada, el investigador destaca que moléculas como la punicalagina y el ácido elágico originan metabolitos —como las urolitinas— que “llegan al cerebro” y que, “en estudios posteriores, son capaces de ejercer efectos neuroprotectores en modelos celulares”.

El equipo también ha analizado el hidroxitirosol, característico del aceite de oliva y uno de los pocos polifenoles con declaraciones de salud cardiovascular aprobadas en Europa. “Hemos comprobado que derivados de este compuesto también alcanzan el cerebro, lo que abre la puerta a nuevos beneficios relacionados con la salud cerebral”, ha apuntado.

Por su parte, el limón y la naranja aportan flavonoides y ácidos fenólicos que se integran en este conjunto de compuestos bioactivos. “El valor está en la dieta en su conjunto”, ya que la dieta mediterránea “no es un alimento aislado, sino una combinación que produce efectos sinérgicos”, ha señalado el investigador, antes de añadir que “este estudio ayuda a explicar científicamente por qué funciona”.

El trabajo subraya, además, que Europa —y en particular España— concentra la producción de muchas de las materias primas más valiosas, respaldando así los cultivos sostenibles locales de áreas como Alicante y Murcia. Los resultados, financiados por la Fundación Séneca y la Asociación AILIMPO de la Región de Murcia, se presentarán en el Congreso Anual de la ACS, que tendrá lugar en Chicago.