Italia ha activado un dispositivo de vigilancia tras detectar cuatro posibles contactos con la mujer fallecida por hantavirus en Johannesburgo, que previamente había viajado en el crucero MV Hondius.
Según ha informado el Ministerio de Sanidad italiano, los cuatro afectados viajaban en un vuelo de KLM con escala en Roma en el que coincidieron “durante pocos minutos” con la pasajera infectada.
Seguimiento en cuatro regiones
Las autoridades han identificado a los pasajeros y han trasladado sus datos a las regiones de Calabria, Campania, Toscana y Véneto, donde se han activado los protocolos de vigilancia activa bajo el principio de máxima precaución.
En el caso de Toscana, ya se ha localizado a una de las personas afectadas, una mujer residente en Florencia, que ha sido sometida a cuarentena preventiva mientras se realizan las pruebas necesarias.
Contacto breve pero vigilancia estricta
Las autoridades han precisado que el contacto con la fallecida se produjo durante el embarque y que no fue cercano ni prolongado, lo que reduce significativamente el riesgo.
Aun así, se ha optado por aplicar medidas de “extrema cautela”, incluyendo el seguimiento clínico durante todo el periodo de incubación y el rastreo de contactos posteriores.
Coordinación sanitaria internacional
El Ministerio de Sanidad ha confirmado que mantiene activados los mecanismos de evaluación de riesgos y coordinación sanitaria, en línea con los protocolos nacionales e internacionales.
Además, ha destacado que un médico italiano del Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) se encuentra a bordo del MV Hondius desde el 6 de mayo, colaborando en la gestión del brote.
Riesgo bajo para la población
Pese a la activación de estos protocolos, las autoridades han querido lanzar un mensaje de tranquilidad. Tanto la OMScomo el propio ECDC consideran que el riesgo actual es “bajo a nivel global y muy bajo en Europa”.
El Gobierno italiano insiste en que se trata de medidas preventivas dentro de un sistema de vigilancia diseñado para anticiparse a cualquier posible contagio, en un contexto que sigue bajo control sanitario.