Investigaciones respaldadas por la Asociación Española Contra el Cáncer en Madrid (AECC) en la Fundación para la Investigación Biomédica del Hospital Universitario Puerta de Hierro han permitido, en el último año, identificar marcadores que ayudan a anticipar la respuesta a la inmunoterapia y a la quimio-inmunoterapia en pacientes con cáncer de pulmón.
“Estos avances acercan la investigación hacia una medicina más precisa y personalizada, con tratamientos mejor adaptados a cada persona, con el objetivo de reducir efectos secundarios innecesarios”, han destacado desde la AECC Madrid.
El grupo investigador, en el que participa la doctoranda Marta Molina Alejandre, de la Fundación para la Investigación Biomédica del Hospital Universitario Puerta de Hierro, ha descrito el biomarcador CXCL13, que puede determinarse mediante un simple análisis de sangre tras el primer ciclo de inmunoterapia y que permitiría prever si el tratamiento será eficaz o si aparecerá resistencia.
Para obtener estas conclusiones, se estudiaron los niveles de CXCL13 antes y después del primer ciclo de inmunoterapia en 177 personas con cáncer de pulmón de célula no pequeña, el subtipo más frecuente de este tumor, incluidas en el estudio “BLI-O”. Posteriormente, los resultados se contrastaron en una segunda cohorte de 38 pacientes pertenecientes al ensayo clínico “NADIM II”, coordinado por el Grupo Español de Cáncer de Pulmón (GECP).
Los datos indican que quienes presentan concentraciones más altas de CXCL13 tienen mayor probabilidad de no beneficiarse de la inmunoterapia y de mostrar una evolución clínica menos favorable.
Quimio-inmunoterapia y linfocitos B
Por otro lado, el mismo equipo ha verificado que es posible anticipar la eficacia de la quimio-inmunoterapia en cáncer de pulmón mediante el estudio de los linfocitos B. Este resultado abre la posibilidad de utilizar estas células del sistema inmunitario como biomarcadores predictivos y, de este modo, guiar estrategias terapéuticas más personalizadas.
Los investigadores, con el apoyo de la AECC en Madrid, analizaron muestras sanguíneas y tumorales de 123 pacientes incluidos en los ensayos “NADIM” y “NADIM II” del Grupo Español de investigación en Cáncer de Pulmón. Evaluaron tanto la actividad de los linfocitos B como su capacidad para organizarse dentro del tumor en unas estructuras conocidas como estructuras linfoides terciarias (ELT), que actúan como pequeños “centros de mando” del sistema inmunitario.
De acuerdo con los resultados, determinados patrones y grados de activación de los linfocitos B y de estas estructuras permiten pronosticar qué tumores responderán mejor a la quimio-inmunoterapia. Además, comprobaron que este tipo de tratamiento promueve la generación de un mayor número de ELT que la quimioterapia convencional, lo que podría contribuir a explicar su superior eficacia.