La AESAN emite una nueva alerta por cereulida en fórmulas de nutrición infantil procedentes de Francia

La AESAN alerta por cereulida en fórmulas infantiles Babybio procedentes de Francia y pide no consumir los lotes afectados mientras se retiran del mercado.

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Imagen de uno de los productos afectados. AESAN

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La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) ha difundido este miércoles una nueva alerta por la detección de cereulida, una toxina generada por la bacteria 'Bacillus cereus' que puede provocar náuseas, vómitos y diarrea, en preparados de nutrición infantil fabricados en Francia.

Según detalla la AESAN, la advertencia se origina tras una notificación recibida a través de la Red de Alerta Alimentaria Europea (RASFF) por parte de las autoridades sanitarias francesas, en la que se indica la posible presencia de cereulida en los productos “Babybio Caprea 1” y “Babybio Optima 1”.

La incidencia se ha identificado en los controles internos de la propia empresa, que ha informado del problema a las autoridades competentes, cumpliendo así con la normativa vigente y evitando que se mantengan en el mercado alimentos que no sean seguros para la población.

En concreto, el aviso afecta al producto “Babybio Caprea 1” de la marca Babybio con fechas de caducidad 28/07/2027 y 17/09/2027. El segundo producto implicado es “Babybio Optima 1”, también de la marca Babybio, con fecha de caducidad 01/10/2027.

La AESAN ha remitido estos datos a las autoridades de las comunidades autónomas mediante el Sistema Coordinado de Intercambio Rápido de Información (SCIRI), para que comprueben que los lotes afectados se retiran de todos los puntos de venta y distribución.

Mientras se completa la retirada, la AESAN insta a las familias que tengan en casa alguno de estos productos a no utilizarlos ni administrarlos a los bebés, dado que pueden ocasionar náuseas, vómitos y diarrea.

Otras retiradas recientes en España

El pasado 7 de enero, la AESAN comunicó que la compañía Nestlé procedió, de forma preventiva, a retirar nuevos productos y lotes de su leche de fórmula tras una alerta emitida el 12 de diciembre por la posible presencia de cereulida en el producto “NIDINA 1”.

Más adelante, el 21 de enero, Lactalis Nutrición Iberia anunció la retirada voluntaria de varios lotes de leche infantil de la marca Damira, disponibles tanto en farmacias como en grandes superficies, debido a la presencia de cereulida en un ingrediente suministrado por uno de sus proveedores. Esta decisión se adoptó tras la alerta de la asociación profesional francesa de nutrición infantil sobre la posible presencia de cereulida en un ingrediente, “el omega6 ARA”, proporcionado por un proveedor internacional y empleado en la formulación de determinadas leches infantiles.

Un problema con impacto en varios países

El Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC, por sus siglas en inglés) informó la semana pasada de la retirada preventiva de diversos productos de nutrición infantil en varios países tras la detección de cereulida.

Estas retiradas comenzaron en diciembre de 2025 y se han prolongado durante enero de 2026 como medida de protección de la salud pública. El ECDC remarcó que las actuaciones afectan a múltiples lotes, referencias y marcas a nivel internacional, con productos comercializados tanto en Europa como en otros mercados.

Actualmente, el ECDC sigue de cerca la situación y ofrece asesoramiento y apoyo científico a las investigaciones que se llevan a cabo en cada país, además de facilitar el intercambio ágil de información entre las autoridades nacionales. El organismo europeo trabaja conjuntamente con la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) y la Comisión Europea para asegurar una respuesta coordinada y eficaz ante este evento multinacional.

Consultar con un profesional sanitario ante vómitos o diarrea

La cereulida es una toxina capaz de causar náuseas, vómitos y dolor abdominal brusco entre 30 minutos y seis horas después de su ingestión. En lactantes pequeños, puede alterar el equilibrio de sodio del organismo y desencadenar complicaciones como la deshidratación. Los efectos adversos sobre la salud se consideran de leves a moderados y varían en función de la edad del bebé; los recién nacidos y los menores de seis meses presentan un mayor riesgo de desarrollar cuadros graves.

Para los bebés que manifiesten vómitos o diarrea tras haber tomado alguna de las fórmulas infantiles incluidas en la retirada, el ECDC aconseja pedir valoración a un profesional sanitario y, si los síntomas son intensos, como signos de deshidratación o vómitos persistentes, acudir directamente a un servicio de urgencias. El ECDC recuerda que los trastornos gastrointestinales en lactantes pueden evolucionar con rapidez hacia complicaciones, con independencia de la causa inicial.

Por último, el organismo europeo recalca que los productos retirados no deben administrarse en ningún caso a bebés ni a niños pequeños. Asimismo, insta a los consumidores a seguir de forma estricta las instrucciones y recomendaciones emitidas por las autoridades nacionales de seguridad alimentaria.