La Clínica Universidad de Navarra impulsa la gammagrafía avanzada para el abordaje del dolor de columna

La Clínica Universidad de Navarra refuerza el uso de la gammagrafía avanzada para localizar el origen del dolor de columna y mejorar el éxito de las infiltraciones.

3 minutos

Imagen de profesionales de la Clínica Universidad de Navarra. (C) MANUEL CASTELLS

Imagen de profesionales de la Clínica Universidad de Navarra. (C) MANUEL CASTELLS

Comenta

Publicado

3 minutos

La Clínica Universidad de Navarra ha puesto de relieve que la gammagrafía avanzada supone un avance en el diagnóstico y manejo del dolor de columna de origen inespecífico, a partir de la experiencia acumulada en más de mil pacientes y de los resultados publicados recientemente en “European Spine Journal”.

Según detalla el centro, la nueva gammacámara, incorporada hace poco al Servicio de Medicina Nuclear y empleada de forma conjunta con otros servicios como Neurocirugía, Traumatología y el Área del Dolor, hace posible realizar estudios SPECT/CT tridimensionales de cuerpo entero con una elevada sensibilidad metabólica. Esto se traduce en una identificación más precisa de los “generadores del dolor”, especialmente en pacientes con patología degenerativa compleja de la columna vertebral.

“Después de más de mil pacientes tratados, hemos comprobado que esta tecnología complementa a la resonancia magnética de forma muy valiosa, sobre todo en aquellos casos de pacientes en los que los hallazgos radiológicos no encajan con la clínica”, ha explicado, el director del Servicio de Medicina Nuclear de la Clínica Universidad de Navarra, Javier Arbizu.

La utilidad clínica de esta gammacámara queda reflejada también en un trabajo reciente liderado por los doctores Juan José Rosales, especialista en medicina nuclear de la Clínica, y Marta Romera, residente de cuarto año de la misma especialidad, difundido en “European Spine Journal”.

Este estudio, fruto de la colaboración entre distintos servicios, analiza a cerca de 200 pacientes con dolor axial y concluye que el SPECT/CT óseo detecta un mayor número de casos de artropatía facetaria —una enfermedad degenerativa de las articulaciones situadas entre las vértebras— que la resonancia magnética, además de incrementar de forma significativa la eficacia de las infiltraciones cuando se apoyan en imágenes metabólicas para planificar el tratamiento.

La Clínica remarca que este equipamiento está resultando especialmente valioso en pacientes con dolor lumbar o cervical de causa incierta, en los que otras pruebas de imagen —como la resonancia magnética o el TAC— no consiguen aclarar el origen del problema. El estudio mediante SPECT/CT permite evaluar el metabolismo óseo y localizar áreas de inflamación que no se aprecian en otras técnicas, lo que facilita realizar procedimientos como las infiltraciones con mayor precisión.

“Cuando no conseguimos localizar el origen del dolor con las pruebas habituales, esta técnica identifica con mayor precisión el nivel vertebral implicado y orienta mejor tanto las infiltraciones como, en algunos casos, la indicación quirúrgica”, ha señalado el director del Departamento de Neurocirugía, Víctor Rodrigo.

La experiencia clínica acumulada también avala la aportación de esta herramienta en pacientes de cirugía ortopédica y traumatología con múltiples focos degenerativos. “La gammagrafía es de gran ayuda para determinar de dónde procede realmente el dolor cuando existen varias lesiones en la columna y elegir mejor el tratamiento”, ha explicado Matías Alfonso, especialista del Departamento de Cirugía Ortopédica y Traumatología, con dedicación preferencial al estudio de la columna vertebral.

Uno de los beneficios más relevantes de esta técnica es la mejora de los resultados terapéuticos en el tratamiento del dolor. De acuerdo con el estudio publicado, las infiltraciones guiadas por SPECT/CT logran tasas de respuesta clínica superiores al 90 por ciento en pacientes sin tratamientos previos y aumentan de forma notable la eficacia en aquellos que no habían respondido a infiltraciones convencionales.

Más allá del dolor de columna, la gammacámara ha permitido abrir nuevas líneas de uso clínico, como la teragnosis —que combina diagnóstico y tratamiento mediante dosimetría personalizada en tumores—, estudios cardiológicos con tiempos de exploración más breves y la valoración funcional de hígado y pulmones.