La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha señalado que, aunque se han identificado dos infecciones por una variante recombinante del virus de la viruela del mono (MPXV), formada por la combinación de los clados Ib y IIb, la evaluación del riesgo para la salud pública asociada a la mpox permanece igual.
De acuerdo con la OMS, el nivel de riesgo continúa considerándose moderado para los hombres que mantienen relaciones sexuales con parejas nuevas o múltiples, así como para trabajadores sexuales y personas con varias parejas ocasionales. En cambio, para la población general que no presenta factores de riesgo específicos, la organización mantiene una valoración de riesgo bajo.
En los últimos meses se ha constatado la aparición de recombinaciones entre distintas cepas del virus de la viruela del simio (MPXV). Hasta el momento se han confirmado dos casos de una cepa recombinante integrada por los clados Ib y IIb de MPXV. “La recombinación es un proceso natural conocido que puede ocurrir cuando dos virus relacionados que infectan al mismo individuo intercambian material genético, produciendo un nuevo virus”, ha detallado la Organización.
El primer contagio se confirmó en el Reino Unido, en una persona con antecedentes de viaje a un país del Sudeste Asiático, mientras que el segundo se detectó en la India, en un paciente que había viajado previamente a un país de la Península Arábiga. El examen pormenorizado de los genomas virales indica que ambos enfermaron con varias semanas de diferencia, pero con la misma variante recombinante, lo que apunta a que podrían existir más infecciones de las actualmente notificadas.
En los dos pacientes la enfermedad se manifestó con un cuadro clínico comparable al observado en otros clados, y ninguno de ellos desarrolló complicaciones graves. Además, las autoridades sanitarias de los países que comunicaron los casos completaron el rastreo de contactos y no identificaron contagios secundarios.
Con la información disponible, la OMS insta a sostener una vigilancia epidemiológica activa y la capacidad de secuenciación genómica y de laboratorio para mpox, garantizar una correcta atención y manejo de los casos, reforzar las medidas de prevención y control de infecciones (PCI), vacunar a las personas con mayor riesgo, adaptar la comunicación de riesgos a cada contexto local, promover la implicación de las comunidades y proporcionar orientación clara de salud pública sobre la mpox.